Parte I. I.1.- La entrevista

Parte I

 


I.1.-La entrevista


   Me llamo Andrew, todo comenzó en el año 2003, por aquel entonces trabajaba en una importante empresa de seguridad informática, soy técnico informático especialista en encriptación y seguridad. Tras 5 años de trabajo en la empresa había ganado algunos puestos, y, sobre todo, un cierto prestigio entre mis compañeros, había desarrollado protocolos de seguridad para varias empresas y gobiernos que habían tenido éxito, mi reputación crecía cada día. Mi vida diaria era la de una persona que iba progresando, todo iba genial, tenía mi pareja que trabajaba en un banco, íbamos a casarnos, tener hijos y a comprar una casa nueva, un coche nuevo, y todos esos cachivaches que tanta ilusión cuando tienes tu casa, un billar, una televisión grande para ver los partidos con los amigos... en fin, una vida llena de éxitos, amigos, amor, ilusión y esperanza, ¿qué más podía pedir?.

   Un sábado, a finales del mes de julio, una semana antes de las vacaciones, mi jefe directo, Peter, me llamó para ir a la oficina. Eran las 7.30 a.m., supuse que se trataba de algo urgente, algún ciberataque a alguna instalación, y me citó para las 9.00 a.m. en la oficina, así que me tomé un café rápido, me duché, me vestí y salí para allá. Cuando llegué a la oficina sólo estaba él, lógico, pensé, ya que los sábados no se abría la oficina, salió a recibirme a la entrada, y, en un tono algo más amable de lo habitual, también diría que algo más excitado (era un tipo bastante frío a la hora de expresar emociones), y me pasó a su despacho, me ofreció un café y nos sentamos en dos cómodos sofás, en un ambiente más distendido, me preguntó por la familia, en fin, se creó un ambiente más relajado, me dejé llevar por el ambiente hasta que cortó en seco con una inquietante pregunta,

-Peter: "¿Estás bien con tu actual trabajo?"

   Mi semblante cambió, a partir de ahí sólo podía esperar dos respuestas, como siempre primero piensas en lo peor, "me van a echar" es lo que me vino a la cabeza, aunque también me dije, "espera, tal vez sea un ascenso", así que contesté:

- Andrew: "Claro, muy bien"

Peter asintió con la cabeza, y replicó:

-Peter: "Bien, es un buen comienzo, ¿te gustaría cambiar?"

   Ya estaba claro, sólo podía ser un despido o un ascenso, así que pensé por unos instantes la respuesta y le lancé la pelota a su tejado.

- Andrew: "Ahora mismo estoy muy bien, y a disposición de la empresa"

   Peter asintió nuevamente con la cabeza, se levantó del sofá, y dio un par de giros, se notaba que estaba pensando fríamente el siguiente paso.

- Peter: "Bien, sabes que llevamos ya 5 años trabajando, y he visto que puedo confiar en ti, has desarrollado muchos códigos de seguridad y es cierto que no se han producido fallos hasta ahora en ninguno de tus códigos, nuestros clientes, en general, han estado satisfechos con el trabajo"

   Ahí paró repentinamente de hablar, a ese "hasta ahora" le puso un especial énfasis y retumbaba en mi mente, comencé a hacerme preguntas, "¿habrá fallado algún código?, ¿me habrán hackeado mi ordenador y extraído datos?, no puede ser, todo está bien controlado, pero, y si.....", comencé a ponerme algo nervioso, aunque intentaba controlar la situación, no debía notarse ningún signo externo, Peter me miraba fijamente, fríamente, tenía un peculiar modo de mirar que solía poner nervioso a los demás, te analizaba, observaba cada detalle, cada gesto, miraba tus manos, tus piernas, tus posturas, entre los compañeros le llamábamos "el escaner" porque escaneaba todo, hasta el más mínimo detalle.

   Se dirigió con paso seguro y tranquilo hacia la máquina de agua que había en su oficina, con mano firme cogió un vaso y lo llenó sin decir palabra, sabía bien cómo tenía que actuar después de sus palabras, bebió un trago del vaso y volvió hacia el sofá, se sentó y me preguntó,

-Peter: "¿Qué crees que te voy a decir?"

   Eran ya 5 años trabajando a su lado, y lo cierto es que comencé a pensar que esa forma de actuar era muy típica de él, cuando había algo importante que decir primero te ponía en situación algo más cómoda y amable, luego, de forma sutil, iba tensando la cuerda tratando de ponerte nervioso para ver tu aguante, si no hubiese estado seguro de mi trabajo en ese momento hubiese flaqueado, me hubiese hundido y lo habría notado, aunque no hubiese dicho nada, pero no, sabía que todo cuanto había hecho estaba bien, aunque debo admitir que somos humanos y podemos cometer errores. Así que, de forma segura, contesté:

-Andrew: "Algún trabajo nuevo para algún gobierno importante"

   Inmediatamente sonrió y contestó:

-Peter: "No esperaba menos de ti"

   Tras pronunciar esa frase, transcurridos unos instantes apareció en la puerta del despacho una mujer ya entrada en edad, diría que por aquel entonces de más de 50 años, 60 tal vez, aunque de aspecto muy bien cuidado, elegante, pelo hasta los hombros ligeramente canoso, una de esas personas que nada más verlas transmiten confianza aunque no digan ni una sola palabra. Saludó a Peter, y se presentó como Sra. Wen.

- Sra. Wen: "Buenos días Andrew, mi nombre es Sra. Wen"

   Me levanté para apretar su mano, me sorprendió la fuerza e intensidad de su apretón de manos, y me presenté, comenzamos con la conversación típica de una presentación, y transcurridos unos minutos, la Sra. Wen fué al grano.

- Sra. Wen: "Bien, Andrew, Peter me ha comentado que llevas 5 años en esta empresa y que eres una persona en la que se puede confiar para realizar trabajos, digamos, delicados"

   Ya comenzamos a hablar de mi trabajo, debo reconocer que adoraba mi trabajo, era mi terreno, dónde me sentía muy cómodo.

- Andrew: "Le agradezco sus palabras, siempre procuro hacer el trabajo lo mejor posible"

- Sra. Wen: "De eso se trata, aunque debo comentarte que este trabajo es especialmente delicado"
- Andrew: "Estoy acostumbrado, después de 5 años trabajando para gobiernos y grandes multinacionales"
- Sra. Wen: "Acostumbrarse suele llevar a la relajación y ahí comienzan los fallos"
- Andrew: "Totalmente cierto, la rutina suele provocar fallos ya que sueles confiar en que lo que antes no ha fallado ahora no fallará, en seguridad esto no es así, ya que lo que antes no ha fallado ahora tiene más probabilidad de fallar porque quienes atacan también descubren los fallos y errores en la seguridad"
- Sra. Wen: "Veo que conoces bien el mundo de la seguridad"
- Andrew: "Es mi trabajo"
- Sra. Wen: "¿Cómo te sentirías si tu trabajo pudiese afectar a la vida de millones de personas?"

   La pregunta era un dardo envenenado, esa pregunta cambió mi semblante, y comencé a dudar, ahora comprendía aquel "hasta ahora" que Peter había dicho antes, esto no era un trabajo para proteger datos personales de clientes o evitar que robasen a algún banco, esto iba algo más allá, miré hacia Peter, él, como siempre, tenía su vista clavada en mí, en cada gesto o detalle, le miré a los ojos, y levantó sus cejas, la pelota estaba en mi tejado, debía responder a esa pregunta.

   En el fondo, todo estaba en la seguridad que tuviese en mi forma de trabajar, ¿me atrevía con algo más?, ¿era capaz de dar un paso más allá de lo que había hecho hasta ahora?, o ¿me sentía lo suficientemente bien y confortable en lo que había hecho hasta entonces y no tenía ganas de cambiar?, en ese momento sólo piensas en algo, estás seguro de hacer bien tu trabajo, pero, ¿cuáles son los beneficios de cambiar? ¿por qué ir más allá?, así que dudaba sobre mi respuesta, en ese momento la Sra. Wen se adelantó a mi respuesta.

- Sra. Wen: "Puedo imaginar lo que sientes ahora mismo, también pasé por esa situación, así que la respuesta es la motivación, lo que te puedo ofrecer para cambiar y si eso te compensa o no"

Parecía que leyese mi mente, y contesté:

- Andrew: "Claro, la motivación es la clave"
- Sra. Wen: "Por supuesto, así que necesitas saber qué te ofrezco"
- Andrew: "Sí, claro"
- Sra. Wen: "Voy directa, ganar 300000 dólares al año y participar en un gran proyecto a nivel mundial"

   ¡¡¡300000 dólares al año!!!, ¡¡¡wow!!!, ni por un momento se me había pasado por la cabeza algo así, aunque uno tiene tendencia a quedarse con lo que tiene, así que pensé en mi pareja, en mi familia, en mis amigos.

- Andrew: "Y, ¿cómo es el trabajo?"
- Sra. Wen: "Durante el tiempo que dure el proyecto estarás en unas instalaciones dónde además tendrás alojamiento y comida gratis, gimnasios, piscina, espacios verdes para correr, pero, no podrás salir de esas instalaciones, serán tu hogar, podrás hablar con tu familia, pareja o amigos, pero todas las comunicaciones serán controladas, te podrán visitar pero en un recinto fuera de esas instalaciones y sólo dos veces al año, no puedes enviar ni recibir paquetes del exterior, ni comprar fuera de las instalaciones, las normas son muy estrictas, en ningún momento sabrás dónde estás, la rotura de esas normas será juzgada según el código militar, y se aplicarán los castigos que se establezca en el Código de las instalaciones, el cual no podrás leer hasta que no estés allí"

   Bueno, esto había que pensarlo, no tenía gastos ni de vivienda, ni de comida, ni desplazamiento ni alojamientos, por lo que el dinero era limpio, con pocos años ahí podría tener el resto de mi vida solucionada, eso sí, el coste era alto, suponía renunciar a todo lo que tenía "hasta ahora", y entrar en un mundo cerrado, ¿y mi casa nueva? ¿y mi vida? ¿y mis futuros hijos? ¿y mis amigos y mis partidos?, sí, era mucho dinero, pero el sacrificio era alto, y, al fin y al cabo mi vida no era tan mala, tenía todo cuanto un ser humano podía querer, y quizás con el tiempo podría llegar a ganar un sueldo como el de mi jefe, al fin y al cabo Peter ya tenía sus años y alguien tenía que sustituirle, ¿para qué complicarme la vida con más?, mi respuesta inicial, tras pensarlo brevemente iba a ser no, sin embargo, justo cuando fuí a abrir los labios la Sra. Wen habló:

-Sra. Wen: "No es necesario que des una respuesta ahora mismo, tus vacaciones comienzan la próxima semana, las vacaciones suelen ser un buen momento para pensar en cambios, si lo quieres pensar con más tiempo y estando más relajado, tómatelo con calma, y nos cuentas a la vuelta"

   Sus palabras me aliviaron, era un pequeño respiro, y sí, reconozco que posponer la decisión me pareció mejor idea, al fin y al cabo acababa de conocer a una mujer que parecía tener muchos contactos y trabajos para el futuro, me parecía algo violento responder que no de forma tan rápida.

- Andrew: "De acuerdo, me parece más sensato"
- Sra. Wen: "Bien, Andrew, sólo te voy a dar unas pequeñas instrucciones, ya que en el caso de que te decidieses deberás comunicar a tu familia y amigos más próximos una información. Dirás que estás pensando en hacer un curso de formación que te ha ofertado tu empresa en colaboración con un centro universitario y que deberás partir durante un tiempo para cursar dichos estudios a partir del 1 de octubre, eso supondrá un importante ascenso en tu carrera, en ningún caso comentes nada acerca de esta conversación, confío en tu discreción. Esta oferta te la ha hecho tu jefe, nunca he estado aquí. Debes saber igualmente que en el caso de que la respuesta sea negativa por tu parte, continuarás con tu trabajo, aunque eso ya dependerá de futuras decisiones de Peter, tu respuesta en ningún caso tendrá influencia sobre ello, así que decide libremente."

- Andrew: "Claro, la discreción es una parte esencial de mi trabajo. Así lo haré"

   Ahí terminó la conversación, la Sra. Wen se despidió y Peter se quedó unos minutos más para hablar de las vacaciones, después nos despedimos, fui para casa y comencé a pensar, debo decir que esa noche me costó conciliar el sueño, hacia el exterior nada debía de notarse, así que para los demás, todo continuaba como siempre.

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