Parte III. III.7.- Un nuevo amor



Parte III


III.7.- Un nuevo amor.


  

Aún tenía algo de tensión durante el viaje, tenía una cierta ansiedad por saber si finalmente Jonas habría aceptado las condiciones, así que en la primera escala y mientras esperábamos el vuelo llamé a mi padre, eran en torno a las 11.30 a.m. hora local.

- Padre: “Andrew, hijo, ¿cómo estás?, ¿ya has llegado?”
- Andrew: “No, papá, estoy en una escala, ¿qué tal salió todo?”
- Padre: “Bueno, Jonas ha estado un poco reticente cuando se ha visto con ese dinero en la cuenta, le ha costado firmar ante el abogado cederme la custodia del niño y que sea el administrador del dinero, y sobre todo le ha costado que tú también tengas que firmar para que el niño pueda usar el dinero”
- Andrew: “Pero, ¿ha firmado?”
- Padre: “Sí, sí, es su hijo, eso ha podido más que cualquier otra cosa”
- Andrew: “Bien”
- Padre: “Me ha llamado tu hermano Louis con muy malos modos preguntando por ti, ha hablado con Jonas también, le ha pedido que devolviese el dinero, que había sido un error, que le iba a denunciar, a él y a ti si no lo hacéis”
- Andrew: “Vale, pues le dices de mi parte que tiene un recadito en el ordenador de Philip”
- Padre: “Pero a ver si Jonas termina en la cárcel”
- Andrew: “Tranquilo, papá, ahora os amenazarán con abogados y todo, y seguramente llegue una cartita, pero todo está previsto”
- Padre: “¿Estás seguro de todo?”
- Andrew: “Claro, ya me encargué de dejarles el recadito en su ordenador, Philip tendría algunos problemitas si se publicase la información que le dejé, el fichero lo tienen a la vista, ahora amenazarán, pero si sigue adelante con las amenazas ya sabe lo que le ocurrirá”
- Padre: “Pero hijo, ¿qué me dices?”
- Andrew: “Papá, tu hijo Louis y el marido de tu ex mujer son unos estafadores, tienen montado un negocio piramidal en connivencia con algunos directores de banco. Louis y otros de la empresa convencen a clientes más pequeños para que inviertan en la sociedad, el banco les concede el crédito, a continuación invierten y cuando van a retirar el dinero les preparan una liquidación con cuantiosas pérdidas. Su dinero no lo invierten en negocios que dan pérdidas, realmente no es así, sólo mueven el dinero entre paraísos fiscales, y el dinero finalmente acaba en sus cuentas y con eso pagan los intereses de los clientes más grandes y sus comisiones”
- Padre: “Entonces, ¿Louis ha engañado a su propio hermano?”
- Andrew: “Sí, papá, sí, seguí la pista de los 150000 dólares que Jonas invirtió en la sociedad, todo ese dinero se repartió en forma de intereses a 4 clientes grandes con una comisión que se queda el marido de tu ex mujer, y de la cual luego le paga una parte a Louis por captar clientes”
- Padre: “Pero, entonces, ¿no son pérdidas reales?”
- Andrew: “No, papá, no, todo es una gran estafa, aprovechan la ignorancia de la gente normal, les prometen entrar en el paraíso ganando miles de dólares sin trabajar, lo único que hacen es estafarles. Es como el timo de las tres bolas, ¿te acuerdas?, el de las bolitas”
- Padre: “¿Ese que se ponen en la calle a jugar con las bolitas y tienes que averiguar dónde está la bolita?”
- Andrew: “Exacto, siempre hay un gancho que es el que dice que ha invertido y que todo va estupendamente, en este caso es Louis, atrae a los incautos, que pican una y otra vez”
- Padre: “Pero qué tonta es la gente, ¿no?”
- Andrew: “No, papá, es el marketing al servicio del timo, el mundo lleva años funcionando así, y la gente cae una y otra y otra vez, por mucho que publiquen que el timo de las tres bolitas o que estos negocios son una estafa siempre hay incautos, siempre”
- Padre: “Pero, ¿tienes pruebas?”
- Andrew: “Claro, papá, con la informática ya no se pueden esconder, antes eran negocios opacos, hoy día se puede acceder a cualquier servidor de cualquier lugar del mundo y entrar en su base de datos, en los próximos años verás cómo salen a la luz muchos datos de paraísos fiscales y todo este tipo de negocios, muchos hackers se están especializando en ello, aunque me temo que conociendo al ser humano algunos intentarán sacar beneficio económico de esa información”
- Padre: “Y, ¿qué ocurrirá cuando la gente sepa todo esto?”
- Andrew: “Pues mira, estoy convencido de que poco va a ocurrir, pero al menos servirá para que aquellos que tengan dos dedos en la frente se piensen dos veces antes de invertir, pero no tengo muchas esperanzas en que personas como Jonas no sigan cayendo en la misma trampa una y otra vez”
- Padre: “Pero ¿y por qué no publicas todo eso o se lo mandas a un periódico?, la gente debería saberlo”
- Andrew: “Supongo que algún día la prensa publicará algo, no lo sé, ya veremos. Por el momento a la empresa de Philip y Louis les he hecho un favor, porque ahora gente como Jonas dirán que el negocio funciona, que ellos han salido ganando, y eso le dará mucha más publicidad a su negocio, aunque ahora pierda un poco, pronto lo recuperará. Philip es listo, asumirá la pérdida, pero sabe que a larga sale ganando, y si se publica la información que le dejé en su escritorio se arruinará”
- Padre: “¿Tú crees?”
- Andrew: “Me apuesto 1000 dólares contigo ahora mismo a que dentro de unas semanas Louis llamará a Jonas y a otros clientes pequeños y harán un anuncio diciendo lo que han ganado al invertir en su empresa. De momento hará campaña de amenazas con abogados, aunque tiene poco que hacer, ya leí los contratos que prepara la empresa. El imbécil de Jonas ni cobrará por el anuncio, ya lo verás, ahora le amenazará para ver si cede, pero como Jonas ya no tiene el dinero ni lo puede manejar, se lo dirá a Louis, este se lo dirá a Philip, y recapacitarán”
- Padre: “Te veo muy seguro”
- Andrew: “Sí, últimamente le he perdido el miedo al riesgo, sólo tienes que buscar lo que el otro tiene que perder”
- Padre: “Tú no eras así, Andrew, ¿qué te ha cambiado?”
- Andrew: “Supongo que Elisabeth, ya sabes que una mujer te puede cambiar la vida”
- Padre: “Ay, sí, hijo, sí, las mujeres……… y Elisabeth parece muy inteligente, además de guapa”
- Andrew: “Si, y hablando de Elisabeth, te dejo papá que sale mi vuelo, me voy a disfrutar………”

   Elisabeth estaba sentada a mi lado esperando,

- Elisabeth: “¿En serio todo eso es como cuentas?, ¿cómo lo has averiguado?”
- Andrew: “Bueno, uno tiene sus técnicas, nada más”
- Elisabeth: “Te la juegas, esos tipos suelen tener muy buenos contactos”
- Andrew: “¿Qué me la juego?, ¿estás de broma?, voy a una misión suicida dentro de unas semanas y dices que me la juego, jajajajajajaja”
- Elisabeth: “Cómo cambia el mundo cuando no se tiene nada que perder”
- Andrew: “Sí, Elisabeth, sí, la visión del mundo cambia completamente, todo te da igual, incluso la muerte”
- Elisabeth: “Por eso tú y yo nos vamos ahora a pasar unas semanas en el paraíso, a vivir, a disfrutar, a cantar, a bailar, y a………, bueno, a ....lo que surja”

   En ese preciso momento hice un movimiento de cejas repetitivo de arriba abajo y Elisabeth se rio con una buena carcajada.

   Ya se acabó la tensión por unas semanas, tomamos el vuelo y arrancamos al primer destino, las Islas Canarias, tuvimos que hacer otra escala, y por fin llegamos al aeropuerto de Gran Canaria, desde ahí nos fuimos al sur.

   Esa misma noche disfrutamos de un rinconcito con un buen chill-out con la playa enfrente..... unos daikiris.... una buena tumbona…….. relax…….. unas miraditas que se cruzan.....y mi primer beso con Elisabeth, ¡¡¡por Dios bendito cómo me supo aquel beso!!!!, no sé si es que quería besarla desde el día en que la vi, que la había tenido tantas veces a mi lado deseándola con pasión y no supe decirla nada, no sé, qué sabe uno lo que fue, pero allí surgió, fuimos hacia el hotel sin dejar de tocarnos por todos lados, ¡¡¡¡¡que pasión!!!!!, ¡¡¡¡¡ qué mujer!!!!!, estaba como un león en celo, subimos por el ascensor tan excitados que le tuve que dar al botón de parada del ascensor y empezar allí mismo, no llegábamos a la habitación, era imposible, eran sólo dos pisos pero se hacía una eternidad llegar, era un deseo que había estado controlado desde que nos conocimos y que ahí se desató, se abrió, salió con un estallido de pasión desenfrenada. Lo hicimos en el mismo ascensor, los gritos de placer se tenían que oír, pero gritos, no sé ni quien había fuera, ni le prestaba atención, me daba igual, como si se caía el ascensor, sólo miraba a aquella mujer que me explotaba entre las manos, allí mismo, la sentía con una fuerza…… me agarraba del pelo, me tiraba hacia atrás, era como una leona entre mis manos, no podía controlarla…..buf… ¡¡¡qué recuerdos!!!, mantenía pulsado el botón de parada, aquel ascensor no se iba a mover de allí, no hasta liberar la pasión, no hasta que llegásemos.

   Cuando decidimos seguir en la habitación, dejé de darle al botón, y el ascensor subió, estábamos totalmente descamisados, los pelos todos revueltos, mi camisa estaba rota por varios sitios, y su traje estaba roto y dejaba ver uno de sus pechos y sus nalgas……, eso me ponía más todavía. Al salir de la puerta había un grupo de unas 20 personas esperando,

- Andrew: “Buenas noches, buenas noches”
- Elisabeth: “Buenas noches, buenas noches”

   De repente una señora gritó al fondo:

- Señora: “Déjenme entrar a ese ascensor, DEJENMEEEE…. quiero entrar la primeraaaaaa…….”

   Creo que desde entonces le pusieron el mote de “el ascensor del deseo” y todo el mundo quiere subirse.

  Entramos a la habitación, y todo fue pasión y sexo, así toda la noche, hasta quedar exhaustos, hasta que los cuerpos ya no podían más, aquello fue como 15 sesiones de aerobic seguidas, creo que adelgazamos algún que otro kilo, qué barbaridad.

   Ese día ni bajamos a desayunar, nos levantamos ya muy tarde, y fuimos directamente a comer, a partir de ahí, fueron 20 noches seguidas, y paramos porque le vino la regla, a uno de los destinos viajábamos de noche, bueno, pues nos metimos en el baño del avión los dos porque no podíamos más, era sólo mirarnos y excitarnos, sin necesidad de tocarnos, como hubiese el más mínimo roce aquello estallaba. Sí, sí, en el baño del avión, y mira que es estrecho, salimos del baño del avión con los pelos revueltos, descamisados, todavía recuerdo la mirada de deseo de una de las azafatas, no sé cómo le llamarían al baño del avión. Entre el pasaje se oía algún “ejem….ejem…..”, algunos carraspeos, miradas que dejaban entrever el deseo en hombres y mujeres, en fin, la pasión desenfrenada, uno pierde hasta la vergüenza.

   Pero Elisabeth era mucho más que sexo, cuando ambos perdimos la inhibición del trabajo, apareció una mujer absolutamente maravillosa, una mujer encantadora, amable, sensible, inteligente, pasional, era una mujer extraordinaria, ambos sabíamos que enamorarse era complicado, trabajábamos juntos, pero en Bora Bora surgió esa palabra, esa que tanto nos cuesta tanto decir, esa que parece que cambia una relación para siempre, esa que oculta nuestros sentimientos más profundos, esa que nos hace ver en la otra persona a la persona con la que nos gustaría estar el resto de nuestras vidas, sí, nos amábamos, era un amor verdadero, ya conocía ese sentimiento porque lo había vivido con Caroline, y no dudé en decírselo, a la luz de una luna llena, tumbados en la hamaca en un bungalow para nosotros solos, el suave ruido de las olas del mar y una música relajante de fondo, el brillo de la luna se veía reflejado en sus preciosos ojos, de un color verde esmeralda,

- Andrew: “Elisabeth, no lo puedo evitar, me he enamorado de ti, ya sé que esto no puede ser, que somos compañeros de trabajo, pero no puedo luchar contra mis sentimientos, son más fuertes”

   Elisabeth se puso a llorar, y con lágrimas en su cara me dijo, 

- Elisabeth: “Me enamoré de ti desde el día en que te vi, pero cuanto más tiempo hemos estado juntos, más me he ido enamorando, me tienes atrapada en tu tela de araña, y no me puedo escapar”
- Andrew: “Te amo”
- Elisabeth: “Te amo”

   Nos besamos profundamente, ahora que habíamos expresado nuestros sentimientos la pasión dio paso a un amor diferente, cuando expresas tus sentimientos hacia otra persona el sexo sabe diferente, da paso a algo diferente, algo más profundo, es entonces cuando realmente haces el amor, te sientes unido a la otra persona, sientes que su cuerpo y el tuyo se funden en uno, tienes un lazo que va más allá de esta vida, un lazo que perdurará para siempre, porque sabes que esa persona siempre estará en tu mente, cada momento que vives con ella nunca la podrás olvidar, por eso vives cada instante más intensamente, cada segundo se queda grabado en tu mente, es una sensación maravillosa, si existe el cielo en la tierra eso no te lo da ningún paraíso terrenal, el cielo lo sientes cuando tienes a tu lado a la persona a la que amas.

   Quizás aquel amor fue mucho más duro, más profundo, había pasado ya por una experiencia previa, pero ahora sabía que dentro de unas semanas podría perder a Elisabeth, y mi mente se preguntaba que por qué cada vez que el amor tocaba a mi puerta tenía que irse, sólo la idea de perderla me torturaba, pero a partir de aquel momento todo me supo a gloria, no pudimos hacer sexo esos días porque ella no podía y la pasión dio paso al amor, sólo tenía ganas de abrazarla, de estar junto a ella, de tenerla en todo momento a mi lado, cuando pudimos hacer sexo el placer fue tan inmenso que ya no me importaba morir, había vivido en esta vida lo que realmente merece la pena, y daba gracias a Dios por permitirme sentir, por poder amar, hasta que no descubres el amor no sabes lo que significa estar vivo.

   Llegamos a Hawai después y a las Bahamas, la relación no era tan desenfrenada como al principio, se convirtió más en sentirnos el uno al otro, en descubrirnos, los fluidos entre nosotros no sólo eran físicos sino también emocionales, buscábamos el punto de placer físico y emocional juntos, nos explorábamos internamente, veíamos nuestras almas en su estado más puro, sin interferencias, sólo pensamientos puros de amor, de belleza, de sentimientos, qué hermoso se ve el mundo cuando estás enamorado, cuanta belleza encuentras, tu corazón se llena de color, de hermosura, de sabiduría, todo lo bello que tiene el ser humano lo trae el amor.

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