Parte I. I.3.- El teléfono
Parte I
I.3.- El teléfono
A la llegada al aeropuerto, tomamos un taxi
para casa y desde allí tenía que acercar a Caroline a casa de sus padres.
Nos habíamos conocido en el verano de 1998, en
una de esas noches de juerga que sales con los amigos, fue en un pub irlandés,
todavía lo recuerdo como si fuera hoy, lo cierto es que fue uno de esos
flechazos a primera vista, comenzamos a salir, los dos habíamos empezado en
nuestros trabajos hacía poco tiempo y teníamos mucho que compartir, muchas
ilusiones, muchas ganas de vivir. Los primeros 6 meses fueron algo maravilloso,
supongo que poco a poco el amor va dando paso a la rutina, a preguntarte si
realmente quieres algo más con esa persona, aunque eso no lo sabes realmente
hasta que empiezas a convivir, los siguientes 7 meses fueron algo más
aburridos, hasta que un día, debo reconocer que sin demasiado convencimiento,
nos propusimos ambos alquilar un apartamento en el centro, a ella le hacía
mucha ilusión, era ideal porque estaba cerca del trabajo de los dos y cerca de
la zona de juerga, teníamos todo a mano, supermercados, centros comerciales,
pubs, oficinas. A partir de ahí los primeros meses fuimos descubriendo nuestras
fortalezas y nuestras debilidades, Caroline era muy maniática con el orden, sin
embargo uno era (y sigo siendo) más bien caótico, tuvimos nuestros primeros
roces y discusiones, supongo que lo normal. La convivencia y la rutina fueron
deteriorando la relación, afortunadamente el sexo funcionaba muy bien, y era
como un alivio, un respiro, a veces reconozco que de no ser por el sexo me
sentía aprisionado por aquellas paredes, las vacaciones y las escapadas con
otros amigos algunos fines de semana eran también otro alivio, que recargaba
las pilas El problema es que llegó un momento en que ya hablábamos pero no nos
escuchábamos, éramos incapaces de comprendernos.
En febrero de 2003, unos 6 meses antes de aquel
fatídico agosto, la hermana de Caroline, Rose, tuvo un accidente en un coche,
iban 5 amigos, tres chicas y dos chicos, el que conducía había bebido más de la
cuenta y se le fue el coche en la autopista, los dos chicos que iban delante
murieron al instante, la otra chica sufrió heridas graves, aunque la rescataron
aún con vida, entró en coma y falleció a los dos días, Rose sobrevivió pero
quedó postergada en una silla de ruedas para el resto de su vida. Cuando el
padre de Caroline se enteró de la noticia sufrió un infarto y estuvo entre la
vida y la muerte, Caroline tomó entonces la decisión de ir a vivir un tiempo a
su casa para ayudar y apoyar a su madre, a su padre y a su hermana, era
comprensible, así que la apoyé y traté de hacer cuanto estuvo en mi mano para
ayudarles.
Caroline cambió desde entonces, la presión que
soportaba en su casa era muy grande, Rose no admitía su nuevo estado y la
machacaba continuamente, la madre entró en una profunda depresión y tenía
continuas crisis de ansiedad, cuando Caroline no estaba en la casa Rose atacaba
a la madre, y el padre tenía un alto riesgo de volver a sufrir otro infarto, el
médico ya le había advertido que quizás del próximo ya no saliese vivo.
Reconozco que ahí fallé, no supe estar al lado de Caroline cuando más me
necesitaba, era más joven, más inexperto, no estaba acostumbrado a vivir un
drama así, y no escuché a Caroline, no supe consolarla, fallé, me equivoqué.
El mes de Abril fue especialmente delicado,
Rose intentó suicidarse, se cortó las venas en el baño, tuvieron que llevarla
al hospital y avisaron a Caroline al trabajo para que acudiese, la madre estaba
en una crisis severa de ansiedad, al padre no le habían dicho nada, sólo que
habían llevado a Rose al hospital para una revisión. Caroline me llamó para ver
si aquella noche podía acompañarla en su casa, llorando, ella ya no podía soportar
más aquella presión, pero le dije que no podía, tenía mucho trabajo y no podía,
puse mi trabajo por delante de mis sentimientos, por delante de ayudar a la
persona a la que amaba, Caroline rompió a llorar como nunca antes la había
visto, estaba completamente hundida, aún hoy siento un profundo estremecimiento
al recordar su voz, es como si la viese delante de mí, y, aunque en aquel
momento no supe entenderla, hoy las lágrimas salen de mis ojos, y me castigo
por no haberla sabido comprender.
La relación fue a peor, desde el mes de abril
ya no teníamos nada de sexo, nos veíamos, pero nos pasábamos los fines de
semana encerrados en su casa, iba a dormir al apartamento, reconozco que no
podía soportar aquel ambiente tan enrarecido, sólo salíamos para ir al cine a
ver alguna película y a dar algún paseo. Entre semana ya no nos veíamos, y
apenas hablábamos por teléfono. Así transcurrió el tiempo hasta las vacaciones
de agosto, afortunadamente esas vacaciones supusieron un respiro para ella,
fuera de aquel ambiente Caroline volvió a ser la chica alegre y divertida que
había conocido, sin embargo ya sabía que Caroline estaba embarazada, y no podía
ser el padre porque llevábamos más de 3 meses sin sexo, y cuando dejamos de
hacerlo en ese mes de abril ella tuvo la regla.
Llegamos al apartamento, dejé mi maleta, y la
llevé en el coche hasta su casa, su rostro ya había cambiado completamente,
cuando desde el coche vio la casa de sus padres rompió a llorar amargamente:
- Caroline: "Sácame de aquí, Andrew, sácame, por favor
te lo pido, no quiero entrar en ese infierno, no puedo, llévame a nuestra isla,
por favor, Andrew, por favor"
Su llanto era amargo, cuando paré el coche era
incapaz de bajarse por sí misma, ni siquiera se atrevía a abrir la puerta,
aquello era volver a una situación traumática, tuve que bajarme del coche,
abrir su puerta, y llevarla de la mano, ella apretaba mi mano con fuerza, las
piernas le temblaban, entonces me dijo algo que me estremeció aún más:
- Caroline: "Andrew, a veces tengo ganas de morir, no
tengo ganas de seguir viviendo"
- Andrew: "Caroline, ¿pero qué dices? ¿qué te
ocurre?"
- Caroline: "Andrew, ¿no me has visto cómo estoy? ¿no
te has dado cuenta?"
- Andrew: "Caroline......no sé...... pensaba que no
querías decirme nada.....pensé que estabas bien......."
- Caroline: "No, Andrew, no, llevo viviendo en un
infierno desde el día en que entré por esa puerta, no soporto a Rose, no
soporto a mi madre, no soporto a mi padre, no soporto mi vida........"
Su llanto se hizo aún más amargo, en ese
momento descubrí que la había fallado, que no había sabido entenderla, que no
la había escuchado, que había sido un egoísta que sólo pensaba en sí mismo y en
su trabajo, que fui incapaz de ver los sentimientos de la persona a la que
supuestamente amaba, ¿era eso amor?, no, claro que no, amar es comprender, es
saber escuchar, es ayudar, no basta con acompañar, hace falta más, hace falta
entrar en el interior de la otra persona y ver su alma, el amor no es sólo
sexo, amar es mucho más.
- Andrew: "Caroline, lo siento, lo siento mucho, perdóname
sino he sabido ver lo que estabas sufriendo"
- Caroline: "Ya no importa, Andrew, ya no importa, sólo
déjame entrar, pon tu mejor cara, por favor, no quiero empeorar la cosa ahí
dentro, ni siquiera sé lo que me voy a encontrar ni lo que va a ocurrir esta
noche, llevo ya muchas noches sin dormir, me despierto cada dos horas para ver
si mi hermana ha intentado suicidarse, a veces grita en mitad de la noche y ya
no puedo conciliar el sueño, no me atrevo a entrar a su habitación por si encuentro
un charco de sangre.........no puedo, Andrew, no puedo..........SACAME DE
AQUÍ"
Al final gritó, era un grito de desesperación,
no puedo expresarlo bien, me faltan palabras para describirlo. Ese grito fue
como una descarga, se quedó callada, pensativa, limpió su cara con un pañuelo,
y se repuso, la dejé allí, unos minutos, a su lado, sin decir nada, no me
salían las palabras, era incapaz. Transcurrido unos minutos, me dijo:
- Caroline: "Adelante, Andrew, llévame dentro"
- Andrew: "¿Estás segura?, no tienes que hacerlo,
podemos decir que el avión se retrasó y vienes mañana, descansa esta noche en
casa"
- Caroline: "Sí, Andrew, sí, estoy segura, es mi
familia, para lo bueno y para lo malo, llévame dentro"
Y la llevé, ella no tenía fuerzas ni para
llamar al timbre, así que llamé, salió su padre a recibirnos, su madre y Rose
estaban en el salón, cuando entramos al salón a Rose sólo se le ocurrió decir:
- Rose: "¿Qué, Caroline?, ¿ya has disfrutado? ¿te lo
has pasado bien?, pues mírame bien, aquí en mi silla de ruedas sólo podía
pensar en lo bien que te lo estabas pasando, mientras me muero de asco aquí
sentada"
Rose ya comenzó a machacar a Caroline nada más
verla, Caroline miró a su madre, estaba sentada en un sillón, sus ojeras eran
muy visibles, su rostro sólo mostraba dolor.
En muchas ocasiones hasta que no te vas de
vacaciones, y vives algo diferente, no eres realmente consciente de una
situación, sólo cuando vuelves a ella te das cuenta, y eso fue exactamente lo
que me ocurrió en ese momento. Me había acostumbrado a los comentarios de Rose,
y la cara de la madre, pero sólo en aquel momento me di cuenta de lo realmente
hirientes que eran y del verdadero drama que era aquella situación.
- Andrew: "Caroline, ¿quieres que me quede contigo esta
noche?"
- Caroline: "No, vete al apartamento, este es mi
problema, no el tuyo"
Su respuesta fue tajante, seca, ya había
entrado en su papel dentro de aquel infierno. Caroline se incorporaba el día 12
de agosto al trabajo, aunque uno no se incorporaba hasta el día 20, lo cierto
es que me había comprometido con mi padre a ayudarle a pintar su casa y hacer
algunos arreglos, así que ambos quedamos en vernos el fin de semana, es decir,
"vuelta a la rutina", no obstante, algo había cambiado, aquella ya no
iba a ser la rutina más, pero antes tenía que averiguar quién era el dueño de
aquel teléfono.
Al día siguiente me levanté obsesionado con
encontrar al propietario de aquel número, necesitaba saber quién era, con mis
conocimientos en seguridad informática probablemente me hubiese sido más fácil
entrar en los servidores de las compañías de telefonía móvil y buscar el nombre
del propietario, sin embargo, y precisamente porque conocía que todo deja
rastro, preferí no arriesgar y dejar una mancha en mi carrera.
Así que probé el primer método, mirar entre mis
contactos, pero el número no coincidía con ninguno.
Probé el segundo método, fui a casa de mi padre
a pintar, y busqué una cabina de teléfonos cercana, en los tiempos de pausa
salía de la casa y llamaba desde la cabina, pero el teléfono daba apagado o
fuera de cobertura, durante ese día lo intenté varias veces, el resultado
siempre fue el mismo.
Durante los dos siguientes días seguí
insistiendo, el mismo resultado. La semana pasaba y no obtenía ningún
resultado, el miércoles terminamos de pintar y los arreglos, así que sólo me
quedaban jueves y viernes para localizar el propietario del teléfono antes de
ir a hablar con Caroline.
El jueves probé el tercer método, llamé a
varias compañías de teléfono para ver con cuál de ellas estaba contratado,
finalmente localicé la compañía, aunque me dijeron que el número de teléfono
era nuevo, se había dado de alta a finales del mes de julio, no podían decirme
el nombre del propietario, insistí, pero no hubo forma.
Entonces probé el cuarto método, busquemos
rastros del móvil en internet, pero no había forma, la compañía me había
informado que el número se dio de alta a finales del mes de julio, así que era
muy pronto para que hubiese algún rastro.
Sólo me quedaba entrar al servidor de la
compañía telefónica y averiguar el nombre del propietario, pero, ¿debía hacer
algo así?, me la estaba jugando, si entraba sin permiso, hallarían el rastro,
podría hacerlo a través de un tercero en un país extranjero de esos que no dan
datos (lo que hacen muchos piratas), pero siempre quedaría el rastro de mi
conexión con ese país, y en mi trabajo, no podía permitir estas manchas, todo
termina por saberse.
Seguía dándole vueltas al asunto cuando recibí
una llamada de Peter con el número de la oficina:
- Peter : "¿Andrew?, buenas tardes, espero que hayas
tenido unas buenas vacaciones, ¿todo bien?"
- Andrew: "Buenas tardes Peter, sí, todo fantástico,
gracias"
- Peter: "Andrew, ¿estás disponible para mañana?"
- Andrew: "Sí, en principio sí, sino sale nada"
Ya me fastidiaba tener que responder que sí,
algo me iba a proponer, y eran mis vacaciones, pero bueno, siempre al servicio
de la empresa.
- Peter: "Verás, Frank está enfermo, ha tenido que ir
al médico hoy por una gastroenteritis, y no sé si podrá venir mañana o no, me
preguntaba si podrías hacer la sustitución, sólo estás tú por aquí"
- Andrew: "Claro, Peter, a disposición de la empresa
siempre"
- Peter: "De acuerdo, Andrew, mañana te llamo desde el
móvil, porque no estaré en la oficina por la mañana, te aviso con lo que sea,
tanto si es que sí como si es que no"
- Andrew: "De acuerdo Peter, hablamos mañana"
- Peter: "Gracias Andrew, hasta mañana"
Pasada la conversación, el resto del jueves
seguí con mi búsqueda, salí a la cabina de fuera y llamé nuevamente al número,
pero nada, seguía apagado o fuera de cobertura, y llegó el último día, el
viernes.
Ese viernes ya tenía que tomar la decisión,
sólo me quedaba una salida, tenía que entrar en el servidor de la compañía
telefónica y sacar el dato del propietario, pasé más de dos horas pensando en
si hacerlo o no, finalmente decidí hacerlo, y comencé el proceso, localicé un
país opaco, eso es fácil, hay muchos, y busqué la conexión, cuando estaba a punto
de hacerlo sucedió algo inesperado, era en torno a las 12.00 a.m. y de repente
sonó mi móvil, me aproximé a cogerlo y me quedé helado, sí, era el número de
teléfono al que había llamado Caroline, el número que se había convertido en mi
obsesión me estaba llamando, me quedé inmóvil, tenía una sensación entre no
querer saber quién estaba al otro lado y la necesidad de saberlo, me quedé
bloqueado por unos segundos, finalmente me decidí a coger la llamada, pero
había tardado tanto que la llamada paró.
Inmediatamente devolví la llamada, pero saltó
el buzón de voz avisando que la persona no estaba disponible en ese momento y
que dejase mi mensaje, no le dejé mensaje, colgué y volví a intentarlo pasados
unos 5 minutos, con el mismo resultado.
Entonces comencé a darle vueltas a mi cabeza:
- Andrew: "¿Quién me tenía que llamar hoy?, piensa,
Andrew, piensa......... pero este teléfono no está entre mis contactos.....
teléfono nuevo.......finales de
julio..........mierda...........es.......Peter........ cabronazo"
Claro, en ese momento lo vi todo claro, sólo
Peter tenía que llamarme ese día, y dijo que lo haría desde su móvil, recordé
que al entrar en su despacho tenía un móvil nuevo, último modelo, última
generación, todo empezaba a cuadrar en mi cabeza, Peter había buscado un
trabajo lejos de allí para quitarme de en medio, quería quedarse con Caroline y
con su hijo, "maldito cabrón, maldito sea", pensé, todo tenía
sentido, ahora entendía por qué me habían elegido a mí y no a otro.
Un profundo sentimiento de rabia e impotencia
me asaltó en ese momento, mi novia y mi jefe, todo había sido un complot para
quitarme de en medio, pero eso no iba a quedar ahí, cogí el coche y salí hacia
la oficina, sabía que Peter no estaba, pero tarde o temprano tendría que
llegar, salí para partirle la boca, aquello no iba a quedar así. Allí me quedé
aparcado, eran las 15.00 a.m. y vi el coche de Peter entrar en el garaje del
edificio, salí del coche enfurecido y me dirigía hacia la oficina, pero, justo
en ese momento mi móvil sonó de nuevo, era el maldito número, sabía que Peter
estaba cerca, y no sabía si cogerlo o no, finalmente me decidí a cogerlo:
- Número desconocido: "¿Sr. Andrew?"
- Andrew: "Sí, el mismo"
- Número desconocido: "¿No me conoce, Sr. Andrew?"
Su voz no me sonó a la de Peter, me quedé algo
confuso por unos instantes.
- Número desconocido: "¿Hola? ¿hay alguien ahí?"
- Andrew: "Sí, disculpe, ¿quién es usted?"
- Número desconocido: "¿No me conoce, Sr. Andrew?"
- Andrew: "no...... no sé......., ¿quién es?"
- Número desconocido: "Anda ya, Pocahontas, ¿cómo no
vas a saber quién soy?"
Sólo había una persona que me llamase
"Pocahontas" en este mundo, no me lo podía creer, no, era imposible,
no podía ser, tenía que ser una broma, desde el otro lado siguió hablando:
- Número desconocido: "Pocahontas, te llamo desde mi
nueva empresa, como eres mi mejor cliente te voy a hacer el favor de pasarte
todos tus seguros a la nueva compañía a coste cero y encima más barato, ¿qué te
parece Pocahontas?"
- Andrew: "¿Eres tú?, ¿de verdad eres tú?"
- Número desconocido: "Sí, Pocahontas, sí, claro que
soy yo, ¿quién va a ser? ¿tu abuelita?"
- Andrew: "Pero, ese número tuyo, no lo tengo, ¿de quién
es? ¿te lo han prestado?"
- Número desconocido: "No, no, es el móvil que me ha
dado la nueva empresa que me ha contratado, me lo dieron a finales de julio,
pero no lo he encendido hasta hoy que he empezado a trabajar, me dejaron irme
de vacaciones, y hoy he empezado. Nada más empezar ya te he pasado todos tus
seguros a mi nueva empresa, sólo tenemos que quedar para que me firmes el
cambio, genial, ¿no?, ¿cuándo quedamos Pocahontas?"
No, no podía creerme lo que estaba
oyendo, no era posible, no podía ser, era falso, era una broma, era un montaje,
estaba manipulado, ¿qué pasaba aquí?, maldita sea.......NOOOOOOOOOOOO.
- Número desconocido: "Bueno, Pocahontas, quieres que
nos veamos ahora y me los firmas, así te invito a un café"
- Andrew: "De acuerdo, nos vemos en una hora en el Café
Maxim"
Necesitaba verlo con mis ojos, cogí el coche y
me fui hacia el café, necesitaba verlo para creerlo.

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