Parte II. II.7.- La segunda misión. Segunda parte
Parte II
II.7.- La segunda misión: segunda parte
Hasta
el día 23 de marzo no pude recuperar la instrucción, me quedaron unas hermosas
cicatrices en el brazo de recuerdo de mi visita, la Sra. Wen me llamó de nuevo
a su despacho a las 9.00 a.m., y allí estuve, puntual. Al llegar estaba la Sra.
Wen, junto con Jason y dos mujeres de origen asiático, poco más tuve que
deducir, aquello iba adelante, tanto si me gustaba como si no.
- Sra.
Wen: “Buenos días, Andrew, permítame presentarle a los que serán su equipo en
este viaje, a Jason ya lo conoce, ellas son Annelie y Ebba”
- Andrew:
“Buenos días”
-
Annelie (ligero acento del norte de Europa): “Buenos días, Andrew”
- Ebba
(ligero acento del norte de Europa): “Buenos días, Andrew”
- Sra.
Wen: “Cómo puede ver Annelie y Ebba son de origen asiático, nacidas y criadas
en Europa, durante su estancia en Corea del Norte toda la conversación se
producirá en el idioma europeo que ellas dominan, se encargarán de enseñarles
cómo deben responder ante determinadas preguntas y el acento que deben poner.
Es muy importante que no utilicen el idioma inglés en ningún momento, ni
siquiera en la habitación del hotel. En la frontera les preguntarán en inglés,
quizás puedan encontrarse con algun funcionario que les pregunte en el idioma
del país por el que van, pero no suele ocurrir, si así fuese dejen que hablen
sus parejas, tienen un tiempo antes de salir para practicar. El inglés con el
que hablen debe tener un marcado acento, no hablen con acento americano, inglés
o australiano, les detectarían enseguida y no les permitirían la entrada en el
país”
-
Andrew: “¿Jason viene con nosotros?”
- Sra.
Wen: “Sí, es su compañero”
En cierto modo me aliviaba, aunque eso fue lo
que definitivamente cambió mi mentalidad a la hora de ir a esta misión, la Sra.
Wen siguió,
- Sra.
Wen: “Annelie y Ebba son de origen coreano, y hablan tanto coreano como chino,
a ellas les pondrán pruebas para comprobar si son de origen chino o no, eso no
les compete a ustedes dos”
-
Jason: “De acuerdo”
- Sra.
Wen: “Como turista sólo se puede visitar la capital Pyongyang, allí se alojarán
en un hotel, en los próximos días deberán revisar las mejores rutas para llegar
hasta la casa del general. Usted Andrew tiene que identificar mediante imágenes
de satélite por dónde transcurren los cables de red, el nivel de detalle es tan
alto que puede distinguir hasta una uña en el suelo, además lo hará con un
especialista, tendrán vistas en ultravioleta e infrarrojo para detectar cambios
en la temperatura del suelo, pueden localizar variaciones de tan sólo 0,01
grados centígrados, deberán identificar los cables y su recorrido, ese trabajo
le corresponde a usted Andrew, tiene dos días para hacerlo, comienza
inmediatamente al salir de esta sala, Jason irá con usted y le enseñará a
colocar y programar el dispositivo.
Ustedes 2 (mirando a Jason y a mí) deberán
analizar el mejor recorrido para llegar hasta la casa del general, deberán
establecer distintos recorridos y coordinarse, Jason, usted dirigirá a Andrew a
través del recorrido que haya estimado como mejor, una vez Andrew localice los
cables, establecerán entre los dos la forma de acceder a ellos.
Ustedes 2 (mirando a las dos chicas)
establecerán los métodos para reducir a los guardias, controlarán los tiempos,
ensayarán las palabras que deben responder a las órdenes del soldado que vigila
a los que vigilan las puertas.
El resto de detalles deben organizarlos
entre ustedes, el material les será proporcionado en dos días”
-
Todos: “De acuerdo”
- Sra.
Wen: “Se ha hecho coincidir su viaje como turistas con el festival Arirang, que
conmemora el nacimiento del fundador de Corea del Norte, Kim II-sung, el día 15
de abril, por lo que ustedes pasarán más desapercibidos, si bien aumenta la
presencia de soldados en la capital y deberán aumentar las precauciones en su
desplazamiento. El tour sólo dura 3 días, sólo tienen una noche para poder
hacerlo, debe ser la noche antes de la salida de su vuelo de Pyongyang, no
podrán hacerlo antes, porque si descubriesen algo extraño ustedes ya no
estarían allí”
-
Todos: “De acuerdo”
- Sra.
Wen: “No deben ser capturados si cometen algún error, Annelie y Ebba tienen
instrucciones de morder la pastilla si ustedes dos se retrasan de la hora
límite de llegada, así que la vida de sus compañeras no sólo depende de ellas,
también de ustedes dos (mirando a Jason y a mí). Si les descubren, traten de
defenderse si la situación es controlable, asegúrense de hacer que parezca “un
accidente”, ¿lo han entendido todos bien?”
-
Todos (a la vez): “Sí, señora”
Durante los días siguientes así se hizo,
visionamos las imágenes de satélite desde el ultravioleta hasta el infrarrojo
hasta detectar el cableado, localizamos el cableado en el exterior de la
vivienda, tenían cámaras, perros y guardias las 24 horas, como mucho tendríamos
1 hora para conectar y programar el dispositivo, estudiamos los paseos de los
guardias y los ángulos muertos de las cámaras, todo hasta el más mínimo
detalle, contábamos con la ventaja de que el punto de entrada de los cables a
la vivienda tenía poca luz, pero debíamos cambiar el color de la ropa para
mimetizarlo algo más con el entorno. Analizamos entre los dos los distintos
recorridos para llegar a la vivienda, contando con los controles y patrullas
por la zona, planificamos hasta 3 vías alternativas, elegimos 1 como la
preferente, era la más larga en recorrido, pero la que menos vigilancia
tendría, contando incluso con las imágenes de satélite grabadas de los juegos
de los años 2002 y 2003.
Nos dieron los dispositivos para colocar y
la “billetera”, nadie podría decir que aquello era un teléfono móvil, parecía
una billetera, tenía el tacto de una billetera, la electrónica que tenía era
tan sumamente pequeña que era indetectable, el único problema era escribir en
ello, me tuve que acostumbrar al dispositivo, acostumbrado a un teclado donde
introducir código es mucho más rápido aquello era complejo, pero había que
buscar la forma, y la encontré. El detector de cables era un botón pequeño de
una camisa y la conexión con el dispositivo, del tamaño de un guisante, era
inalámbrica, no podía creer que todo aquello pudiera ser tan pequeño, me
parecía que de un momento a otro “Q” iba a salir por allí a darnos un Aston
Martin. Cuando me hice con ello enseñé a Jason a colocar y programar el
dispositivo, lo más difícil era romper la seguridad de la red, pero una vez
rota desde dentro, el resto era sencillo, Jason era inteligente, se quedó
rápido con todo.
Esta operación era muy diferente a la
anterior, aquí toda la planificación fue en equipo, cada uno aportó sus ideas,
sus formas, sus experiencias, la mentalidad era de equipo, si uno caía, caíamos
todos, no podía pensar sólo en la información, había que pensar en el equipo,
teníamos que estar muy bien compenetrados, ninguna espalda debía quedar al
descubierto.
El día previsto salimos primero hacia Pekin,
y desde allí a Pyongyang, como nos había indicado la Sra. Wen se siguieron
todas las instrucciones al detalle, todos juntos, íbamos como matrimonios,
Annelie iba con Jason y Ebba conmigo.
A la entrada por el puesto fronterizo
entregamos la documentación, íbamos por parejas, Ebba iba conmigo, la
funcionaria preguntó:
-
Funcionaria de fronteras (inglés con marcado acento coreano): “¿Nacionalidad?”
-
Ebba: “XXXXXX”
-
Funcionaria de fronteras (mirándome a mí): “¿Qué han venido a hacer al país?”
- Andrew
(marcado acento del país de Ebba): “Turismo”
-
Funcionaria de fronteras (mirándome a mí): “¿Cuántos días vienen?”
- Andrew:
“Tres”
-
Funcionaria de fronteras (mirándome a mí): “¿Ideología política?”
- Andrew:
“Soy apolítico”
-
Funcionaria de fronteras (mirando a Ebba): “¿Conoce al fundador de la patria
coreana?”
- Ebba
(haciendo reverencia): “Kim II-sun”
La funcionaria miró a Ebba, iba a tantearla,
-
Funcionaria de fronteras (a Ebba): “¿País de origen de su familia?”
-
Ebba: “Tianjin, China”
-
Funcionaria de fronteras (preguntando en chino a Ebba): “¿En qué año emigró su
familia?”
- Ebba
(respondiendo en chino): “En el año 1983, mis padres tienen un restaurante
chino en la capital”
La funcionaria de fronteras miró a Ebba,
-
Funcionaria de fronteras (preguntando en coreano a Ebba): “¿Ha estado alguna
vez en Corea del Norte?”
- Ebba
(respondiendo en inglés): “¿Perdón?”
-
Funcionaria de fronteras (otra vez en coreano): “La he preguntado si ha estado
alguna vez en Corea del Norte, si no me responde no la permitiré entrar al
país”
- Ebba
(en inglés): “Perdón señora, discúlpeme, no entiendo”
La funcionaria parece que se calmó, nos miró
a los dos de arriba abajo y de derecha a izquierda.
-
Funcionaria de fronteras (inglés): “Pasen al siguiente control”
En el siguiente control teníamos que dar
todos nuestros objetos personales a un funcionario, y desnudarnos en una sala
dónde una mujer cacheó a Ebba y un hombre a mí, los objetos pasaron por 3
funcionarios distintos, además de por rayos X (la parte electrónica tenía un
recubrimiento de hueso para que los rayos X no pudieran penetrar, hasta eso
estaba pensado), llegó un momento tenso, un funcionario se dirigió a mí
señalando la billetera:
-
Funcionario de control de fronteras (inglés con acento): “¿Qué es esto?”
- Andrew
(inglés con acento del país de Ebba): “Una billetera”
-
Funcionario de control de fronteras: “En Corea del Norte no está permitido el
uso de moneda extranjera, debe usted cambiar inmediatamente este dinero en el
siguiente control, si no lo hace le será requisado y devuelto a la salida del
país”
- Andrew:
“Sí, sí, por supuesto, ahora mismo”
Nos dirigimos al siguiente control, el
cambio de moneda, no se podía entrar al país con una moneda extranjera, así que
cambiamos. Ya pasamos los controles y a la salida nos esperaba un guía local,
ese guía no se separaba de nosotros ni a sol ni a sombra, a ese guía a su vez
le vigilaban al menos otros dos, sino más, porque allí se vigila todo el mundo.
Sin tiempo para ver apenas nada del
aeropuerto, rápidamente nos metieron en un autobús rumbo al hotel, allí
llegaron las maletas más tarde, y fuimos a la habitación, como nos habían
indicado un guardia estaba en la puerta de cada pasillo de habitaciones las 24
horas, con los occidentales era así. El hotel tenía cámaras de seguridad, pero
los equipos anteriores habían hecho un croquis de dónde estaban situadas, sólo
teníamos que comprobar si seguían allí o habían puesto nuevas, también teníamos
trazada la salida del hotel por una salida de emergencia para no ser vistos. El
hotel estaba lleno, era la fecha del festival Arirang, los norcoreanos parecían
más concentrados en el festival. Hicimos las visitas de rigor en Pyongyang,
siempre monitorizados, siempre vigilados, llegó la primera noche, era temprano,
en torno a las 9.00 p.m., y teníamos que esperar al siguiente cambio de guardia
que era a las 0.00 horas, bueno, llevaba ya unos cuantos meses sin estar con
una mujer, y lo cierto es que Ebba me atraía, así que lo que ocurrió durante 3
horas se quedó en Pyongyang. A las 0.00 horas Ebba se dedicó a escuchar
atentamente los movimientos del guardia de la puerta hasta las 6.00 a.m., que
se produjo el cambio de guardia.
El siguiente día, más de lo mismo, y llegó
la noche, a las 9.00 p.m. estábamos dentro de la habitación, habíamos
coordinado la hora con Annelie y Jason, a las 0.05 debíamos iniciar, y concluir
a las 0.09 cada uno. Para abrir la puerta por la noche había que llamar al
guardia porque cerraba con una llave que custodiaba, a las 0.05 Ebba llamó al
guardia para que por favor abriese, estaba
desnuda, yo me ocultaba detrás del lado hacia donde no se abre la
puerta, cuando el guardia abrió la puerta vio a Ebba completamente desnuda con
aquel par de sandías que tenía, justo en ese momento le golpeé para dejarlo
inconsciente, lo metimos para dentro, le dimos la pastilla alucinógena, y en
menos de un minuto Ebba se puso su ropa y se plantó en la puerta,
afortunadamente los sombreros militares eran bastante grandes y resultaba
difícil ver la cara. Nos habían sobrado 2 minutos, tenía que esperar la llegada
de Jason, cuando Ebba lo vio me avisó y salimos juntos, burlando a los guardias
y evitando las cámaras del hotel, buscamos la salida de emergencia que no
estaba controlada, y desde ahí a la calle.
Ahora venía lo más complicado, teníamos como
mucho dos horas para llegar al destino, burlando controles, dos occidentales no
pasan desapercibidos por allí, eso complicaba aún más la situación, debíamos
buscar la oscuridad en el camino. Decidimos seguir la ruta más larga, aunque
era la más larga era la menos vigilada, los videos por satélite mostraban que
se podía tener una distancia suficiente como para que en un control no nos
viesen. Pasamos el primer punto de control sin problemas, teníamos que procurar
evitar encontrarnos con alguien, a la más mínima voz nos ocultábamos, eso nos
hizo perder tiempo, aunque por suerte a esas horas no había prácticamente nadie
por las calles, excepto guardias (aunque me daba la sensación de que allí todo
el mundo era un guardia).
Llegamos a la casa del general, la
experiencia previa me decía que no había que confiarse, todo lo contrario,
había que estar más atento, buscamos el lugar dónde creía que estaban los
cables, y, efectivamente, allí estaban, ahora había que llegar hasta ellos
evitando las cámaras de seguridad, un guardia pasaba por el lugar dónde estaban
los cables cada 15 minutos, así que teníamos que esperar detrás de unos árboles
a que pasase. El guardia pasó, Jason debía esperar tras los árboles vigilando,
mientras tenía que acercarme en silencio hasta el lugar donde estaban los
cables, debía programar todo para hacerlo cada 13 minutos, con un margen de 2
minutos para evitar que el guardia nos viese, y mientras hacía eso debía
vigilar la espalda de Jason, mirar a su alrededor por si alguien venía por
detrás.
Comenzó la operación de instalación, me
acerqué hasta los cables por el ángulo muerto de la cámara, debía pegarme a un
muro y caminar pegado, sólo eso era ya algo más de 1 minuto, después tenía que
localizar el cable de red con el botón, tardé aproximadamente unos 10 minutos,
localizado, ahora tocaba volver pegado al muro y esperar a que el guardia
pasase de nuevo.
Pasó el guardia, de nuevo hacia el cable,
ahora tenía que desconectar el cable unos minutos para poder conectar el
dispositivo, y todo ello con una herramienta que estaba oculta en el interior
de un bolígrafo, de tamaño minúsculo, con otra herramienta apenas se tardan 5
minutos, pero aquello era más complicado, y para colmo la luz era escasa, y los
cables de red llevan varios cables más pequeños de distintos colores, no me
podía confundir con los colores, sino el dispositivo no funcionaría. Eso eran
aproximadamente 20 minutos, debía hacerlo en dos partes. Saqué el bolígrafo,
corté el cable y comencé a pelar los cables más pequeños para hacer el empalme,
no distinguía bien los colores, casi era por tonos de grises, parada y vuelta
por el muro hacia atrás.
Pasó el guardia, ya llevábamos 30 minutos y
ni siquiera había roto la seguridad de la red, vuelta de nuevo, conecté el
dispositivo, comprobé que daba señal, precinté los cables con cinta que llevaba
adherida en el interior de las zapatillas, sólo me quedaba romper los códigos
de red y programarlo, me daba tiempo justo a conectar el móvil al dispositivo y
dejar que localizase las direcciones internas de la red, mientras hacía eso no
dejaba de mirar hacia Jason. Vuelta atrás.
Pasó el guardia, llevábamos 45 minutos,
tenía que intentar romper la seguridad de la red en 5 minutos y programar el
dispositivo, que eran unos 10 minutos. De vuelta al muro, ya tenía localizadas
las direcciones internas de la red, comencé a sacar los códigos de seguridad de
la red, eso era lo peor, encima parte estaba en coreano, aunque las estructuras
internas de los códigos están escritos en un código numérico que es universal,
me costó algo pero lo hice, ya sólo me quedaba programar el dispositivo, tenía
que volver atrás.
Pasó el guardia, ya iba 1 hora, sólo quedaba
programar y salir de allí de vuelta al hotel, vuelta al muro, pero……… al ir
caminando por el muro vi a alguien caminando detrás de Jason, podía elegir, o
ir a terminar de programar o dejar que pillasen a Jason, pero esta vez no, o
todos o ninguno. Dí marcha atrás, Jason me vio y sospechó que algo pasaba, se
quedó quieto, agachado, era un soldado, vio a Jason,
-
Soldado norcoreano (en coreano): “Alto, ¿quién está ahí?”
Jason, sin volverse, le contestó en coreano,
-
Jason (en coreano): “Déjame, que estoy haciendo necesidades”
Desde luego Jason no tenía otra cosa que
contestar, aunque, claro, era algo creíble, un tío oculto en unos árboles
agachado pocas cosas más puede hacer.
-
Soldado norcoreano: “¿Quién eres? Identifícate”
-
Jason (en coreano), “Pero me quieres dejar que no me concentro”
Recordé que la Sra. Wen me dijo que si
pasaba algo debía parecer un accidente, así que cogí una rama gruesa de un
árbol que había en el suelo, el soldado norcoreano se acercaba hacia Jason con
el fusil levantado y apuntándole, el momento era extremadamente tenso……
No podía hacer ruido para acercarme a aquel
soldado, y sólo quedaban 5 minutos para que el otro soldado que pasaba por allí
llegase, en el momento en el que el soldado viese que Jason era occidental
gritaría, seguro, y aquello se llenaría de soldados norcoreanos, pero me había
preparado para un problema así, sigilosamente me acerqué al soldado por detrás,
Jason me vio y trató de entretener al soldado, estaba oculto en la oscuridad de
los árboles.
-
Jason (en coreano): “No sigas avanzando, ¿te molesto a ti cuando vas al baño?”
El soldado dio una voz que parecía una orden
y levantó su arma apuntando a Jason con la mano en el gatillo,
-
Soldado norcoreano: “Sal con las manos en alto e identifícate”
Justo en ese momento golpeé su cabeza con la
rama, sabía dónde golpear para que quedase inconsciente. En mi bolsillo llevaba
pastillas alucinógenas, y le metí una por la boca a aquel soldado, otro que se
iba a pasar 6 horas alucinando, para cuando se despertase no recordaría nada,
todo parecía un accidente, una rama le cayó en la cabeza y aquel muchacho no
sabría distinguir lo que era real de lo que no. Sin tiempo para arrastrarle nos
tumbamos al suelo porque pasaba el otro guardia, no nos vio, ahora teníamos aún
menos tiempo, el guardia al que habíamos golpeado debería volver a su puesto,
por lo que ya sólo tenía una oportunidad para llegar hasta el dispositivo y
programarlo, no podía fallar.
Volví pegado al muro, y programé aquel
dispositivo, mientras miraba a Jason, me sobraron 5 minutos, recogí “la
billetera” y volví con Jason, aquello no había terminado, teníamos 2 horas de
vuelta a casa y debíamos salir de la zona en menos de 15 minutos, antes de que
otro guardia volviese porque echaba de menos al que habíamos golpeado,
colocamos al guardia en un lugar debajo de un árbol y partimos una rama gruesa
que colocamos junto a su cabeza.
El camino de vuelta eran otras dos horas
caminando, y el reloj marcaba las 4.10 a.m., debíamos llegar como muy tarde a
las 5.45 a.m. para que las chicas no mordiesen la pastilla, si no todos
teníamos que morir, la operación se destaparía y el fracaso sería absoluto. No
había más remedio, había que correr, teníamos que aumentar algo más la
exposición, decidimos que los tramos más oscuros los haríamos corriendo, así lo
hicimos. Para colmo en torno a las 5.00 a.m. algunos coreanos ya se levantaban
para ir al trabajo, había que preparar el festival, y en torno a las 5.15 a.m.
amanecía, por lo que perdíamos el refugio de la noche. El recorrido era
angustioso, pero había que mantener la calma, controlar los tiempos y…..CORRER
como nunca antes, había que bajar un recorrido de 2 horas a 1 hora.
Así lo hicimos, corríamos como galgos por
los tramos más oscuros, con el riesgo de que alguien nos viese, vimos varios
controles, y, a partir de las 5.00 a.m. empezaban a salir algunos coreanos a la
calle, y en torno a las 5.15 a.m. comenzaba a amanecer, por lo que perdíamos la
noche, y no podríamos correr.
No sé cómo lo hicimos, pero llegamos a las
cercanías del hotel sobre las 5.30 a.m., ahora teníamos sólo 15 minutos para
entrar por la puerta de emergencia, y subir sin ser vistos hasta las
habitaciones. Cuando llegamos a la puerta de emergencia aquello estaba
infectado de guardias, era el siguiente turno que estaba allí esperando a
entrar, maldita sea, había que buscar otra entrada sin ser vistos…… o llamar la
atención de los guardias para que despejasen la puerta, pero, ¿cómo?......
ninguna chica estaba allí para ponerse desnuda, claro. Había que pensar y
rápido, sólo nos quedaban 13 minutos para llegar a las habitaciones, y para
burlar las cámaras de dentro y a los guardias eran al menos 10 minutos,
teníamos 3 minutos. Vimos un contenedor que era como una especie de jaula con
ropa en su interior, teníamos que volcar aquel contenedor para que hiciese
mucho ruido y toda la ropa se fuese al suelo, pero nos exponíamos a que algún
guardia nos viese acercarnos, así que uno tenía que vigilar a los guardias y el
otro empujar el contenedor y salir corriendo justo antes de que cayese hasta un
hueco en la pared, cuando los guardias viniesen (si venían todos) aprovechar y
entrar por la puerta de emergencia, no había tiempo para pensar más. Jason era
más fuerte, así que me quedé para
vigilar, llegó hasta la jaula y comenzó a empujarla, no podía sólo, necesitaba
ayuda. El tiempo se nos iba, ya habían pasado 4 minutos, fui hacia donde estaba
Jason, llegué y le dije:
- Andrew:
“Jason, si caemos, caemos juntos, vamos, EMPUJA……”
-
Jason: “Adelante”
Empujamos aquella jaula, hasta que llegó al
punto de caer, cuando comenzó a perder el equilibrio para caer, teníamos sólo 3
segundos para llegar al hueco y ocultarnos, corrimos como si tuviésemos un toro
detrás de nosotros, y………… llegamos.
Los guardias al oír el ruido salieron todos
a ver qué había ocurrido, momento que aprovechamos para entrar por la entrada
de emergencia, nos quedaban 9 minutos para que las chicas nos viesen, teníamos
que movernos con sigilo y con rapidez, subíamos, cada esquina que girábamos era
un martirio, buscando los ángulos muertos de las cámaras, sorteando a los
guardias………., sólo quedaba una planta………….. y…………… Jason tenía que separarse,
él tenía que ir a su habitación ……., teníamos que llegar los dos, que angustia.
El guardia que vigilaba a los otros hacía su
ronda, tenía que esperar a que pasase para asomarme a la habitación y que Ebba
me viese, y esperar que Annelie viese a Jason a tiempo, sólo quedaban 10 segundos…….,
“vamos, vamos, camina cabrón, camina” pensaba cuando veía al guardia……. 10, 9 ,
8 , 7, 6……. “VAAAAAAAAAMOOOOOOOOS”….. 5, 4,……., notaba el amargor de la
pastilla de cianuro………3, 2…….YAAAAAAA, asomé y Ebba me vio, estaba mirando el
reloj.
No habíamos terminado, había que pasar
dentro, volver a vestir al guardia con las ropas y ponerlo en la puerta antes
de que pasase el otro guardia, sólo teníamos 4 minutos y aquel tío se estaba
empezando a despertar, abrió los ojos y me miró como si viese a un dragón (o
eso o me olía muy mal el aliento)…., se asustó, estaba alucinando todavía, pero
empezaba a estar consciente, le cambiamos de ropa y le sacamos a la puerta,
casi no se tenía en pie, miraba para todos los lados, al momento pasó el otro
guardia y escuchamos que sus pasos seguían de largo. El guardia de la puerta
era cada vez más consciente, pero estaba mareado, comenzó a vomitar, cuando el
otro guardia pasó por allí se acercó a él, y le recriminó que hubiese vomitado,
llamó inmediatamente al recambio de guardia.
Pero todavía no había terminado el calvario,
no sabíamos si Jason y Annelie lo habían conseguido y no podíamos saberlo hasta
las 8.30 a.m., que era cuando teníamos que bajar a desayunar, nos quedaban dos
horas angustiosas, lo que pasó en esas dos horas se quedó en Pyongyang.
El siguiente guardia tocó a la puerta a las
8.25 a.m., en ese momento no sabíamos lo que quería, podían haber descubierto a
Jason y Annelie, la boca se llenó de saliva de nuevo, y volví a notar el sabor
amargo de la pastilla……..
-
Guardia norcoreano (inglés con acento): “Bajen a desayunar”
Sentí un profundo alivio, sólo esperaba
encontrar a Jason al bajar, pasaron unos minutos de angustia, eran las 8.30
a.m. y no habían bajado, las 8.35 a.m., nada…… por fin, a las 8.40 a.m.
aparecieron,
-
Annelie (en el idioma de su país): “Perdonar, nos hemos retrasado porque no
encontraba mis compresas, me vino la regla”
- Ebba
(en el idioma de su país): “Pues vaya momento ………..”
El vuelo salía por la tarde, recogimos la
maleta y nos llevaron al aeropuerto, los 3 días habían terminado, pero aún no
sabíamos si el dispositivo funcionaba, para eso tendríamos que esperar a llegar
a las instalaciones.
Cuando llegamos a las instalaciones, cada
uno nos fuimos a nuestra habitación y a descansar hasta el día siguiente, en la
nota de trabajo indicaba cita con la Sra. Wen a las 9.00 a.m. en la sala de
siempre.
Y allí estábamos los 4, a las 9.00 a.m., aún
teníamos que saber si la misión había tenido éxito o no, entramos.
- Sra.
Wen: “Buenos días a todos”
-
Todos: “Buenos días”
Era una mujer impasible, fría, su rostro no
reflejaba absolutamente nada, sus gestos tampoco, así que sólo podíamos esperar
a oír sus palabras.
- Sra.
Wen: “¿Qué tal el viaje?”
Todos respondimos que bien,
- Sra.
Wen: “Bien, ahora deberán separarse, Annelie y Ebba pueden regresar a su país,
ustedes dos deberán esperar para nuevas órdenes”
- Andrew:
“De acuerdo, y, ¿no tiene nada más que decirnos?”
- Sra.
Wen: “Buen trabajo”
Al escuchar aquello, todo cambió, aquel fue
mi primer gran éxito, esta vez si la información obtenida fue muy valiosa,
aquel mes de abril de 2004 comenzó todo, y debo reconocer que todo se lo debía
a Jason, en sólo dos días aquella experiencia con el oso y “el hilo de la vida”
fue la que me hizo cambiar definitivamente y entrar en un mundo diferente.
Aquello no había hecho más que empezar.

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