Parte III. III.2.- La deuda



Parte III


III.2.- La deuda


  

   El día 1 de julio recibí una notificación, mi padre había llamado y necesitaba hablar conmigo urgentemente, pensé en lo peor, algo había pasado, así que le llamé.

- Padre: “Hola hijo, ¿cómo estás?”
- Andrew: “Hola papá, pues bien, trabajando como siempre, ¿estás bien?”
- Padre: “Sí, si, de salud bien por el momento”
- Andrew: “Me alegro, me habías dado un buen susto, no sueles llamar si no es por algo urgente, ¿qué ocurre?”
- Padre: “Verás, hijo, tengo un problema”
- Andrew: “Cuéntame”
- Padre: “Es por tu hermano Jonas”
- Andrew: “¿Qué le pasa?”
- Padre: “Es una larga historia”
- Andrew: “Pero, ¿qué le pasa? ¿está enfermo?”
- Padre: “Enfermo está, desde hace tiempo”
- Andrew: “No me habías dicho nada, ¿qué le ocurre?”
- Padre: “Su enfermedad no es física, es de la cabeza”
- Andrew: “Joder, papá, vete al grano”
- Padre: “Está bien hijo, está bien. Tu hermano Jonás tiene un problema muy serio, es  un ludópata, lleva años jugando, y ha ido a más y más, hasta que ha llegado a un punto que……..”

   Mi padre se puso a llorar por teléfono,

- Padre: “Hijo, hace un año le llegó una carta del banco diciendo que tenía que pagar una deuda, si no lo hacía le quitaban la casa, iba a la cárcel y le retiraban la custodia de su hijo”
- Andrew: “¿¿¿¿¿Cómo?????, pero qué me estás diciendo…..”
- Padre: “Sí, hijo sí, no sabía a dónde ir. Llamó a tu madre para que le prestase el dinero, y tu madre le dijo que no, llamó a tu hermano mayor y también le dijo que no, le dijeron que él sabría dónde se había metido, que por su mala cabeza ellos no iban a pagar, así que me llamó a mí para ver si podía hacer algo. También llamé a tu madre y a tu hermano mayor, les supliqué que por favor que le ayudasen, que era su hijo y su hermano, pero no quisieron hacer nada, me dijeron con desprecio que si iba a la cárcel que se jodiera”
- Andrew: “Y, ¿qué esperabas de esos dos?”
- Padre: “Nada hijo, tenía que intentarlo, pero no podía ver a un hijo mío pasar por aquello, y mi único nieto... como iba a dejar a esa criatura..... así que pedí un crédito para pagarle la deuda”
- Andrew: “Pero papá, ¿qué has hecho?, ¿de cuánto es la deuda?”
- Padre: “150000 dólares”
- Andrew: “¿¿¿¿¿¿CUANTO??????”
- Padre: “150000 dólares, sí”
- Andrew: “¿Pero qué ha hecho ese desgraciado para acumular esa deuda?”
- Padre: “No lo sé muy bien, hijo, no me ha querido explicar mucho”
- Andrew: “En cuanto le pille le mato”
- Padre: “No hijo, ha sido culpa mía, no podía ver a mi nieto así, estaban pasando hambre, les he tenido que pagar la comida, llevo pagándosela más de 1 año, y ahora ya no puedo más, estoy asfixiado, estoy a punto del infarto, el médico ya me ha dicho que tengo que relajarme, pero no puedo, ya no puedo con el crédito que tengo que pagar y no puedo mantenerlos, mi nieto….. mi nieto…….”

   Lloró amargamente, no podía hablar, se quedó un rato llorando, a mí se me revolvió todo el cuerpo, notaba una rabia interna hacia mis hermanos y hacia mi madre como nunca antes la había sentido, pero qué desgracia de familia, uno un ludópata perdido irresponsable que sólo se preocupaba de que no le faltase su saquito de marihuana, y los otros unos desalmados capaces de ver a Jonas en la cárcel, mi madre me sacaba de mis casillas pero ya aquello fue demasiado, que no se preocupase de su hijo porque era una bala perdida y sobre todo que no se preocupase de su único nieto…… esa bruja sólo se ocupaba de su hijo mayor, el resto de la familia no existíamos. Y mi hermano mayor, menuda ayuda, un tío al que le sobraba el dinero y era incapaz de ayudar a su propia familia…….asco de mundo. Mi padre, en cuanto se calmó siguió hablando,

- Padre: “Hijo, necesito tu ayuda, ya no sé dónde más puedo ir, me van a quitar todo, me voy a quedar en la calle o iré a la cárcel, ayer me llegó la carta de embargo”
- Andrew: “Ir a la cárcel por culpa de ese desgraciado, en cuanto le pille le voy a dar lo que se merece, y al cabrón de Louis también, menudo desalmado, y mamá me va a oír”
- Padre: “No les trates así, son tu familia”
- Andrew: “Mi familia, joder, mi familia, he visto gente más pobre ayudarse más en la desgracia”
- Padre: “Lo sé, hijo, lo sé, tú eres el único sensato de esta familia”

   Ahora comprendía porque mi padre tenía todo viejo en la casa, la última vez que fui a verle tuve que comprarle varias cosas porque lo que tenía allí ya daba pena verlo, y se puso a llorar cuando me dijo que era el único hijo que había hecho algo por él, menudo drama.

- Padre: “No quiero que tengas problemas por mi culpa, si me puedes ayudar en algo está bien, si no, no pasa nada”
- Andrew: “Pero papá, sabes que por ti hago lo que sea, pero por ese desgraciado de Jonas….. es que no puedo, no puedo”
- Padre: “No es por él, hijo, es por tu sobrino y por mí”

   En ese momento perdí el control, comencé a golpear la mesa hasta que la rompí, era la primera vez que tenía una reacción así, aquello me hizo perder los papeles, ahora resulta que tenía que decidir entre pagar las deudas de mi hermano pequeño o ver cómo mi padre se pudría debajo de un puente o en la cárcel, tenía ganas de cogerle y darle hasta reventarlo, un tío que se pasaba el día pegado a un porro de marihuana, que se pasaba el día quejándose de la vida, un irresponsable capaz de dejar que su hijo se muriese de hambre, un enfermo que le cargó todo el peso a su padre sin importarle lo que le pasara. Y encima mi otro hermano, un tío al que le sobraba el dinero, que presumía de comprarse coches de 100000 dólares cada 6 meses, era incapaz de ayudar a su propio padre. Mi madre prefería que no se hablase mal de ella, ya la conocía, a ella le podía más el desprestigio de que la vieran junto a un hijo pobretón que el instinto de madre, y mi padre se pasó de bueno, tenía que haber cogido a Jonas y darle un buen repaso, en lugar de darle dinero y comida.

   ¿Qué tenía que hacer? ……… ¿qué?......¿qué habría hecho una persona con un mínimo de alma y sentimientos?..... ¿dejar ver cómo su padre se podría en la cárcel?....., tenía que encontrar una solución a aquel problema, iba a ayudar a mi padre, pero eso no se iba a quedar ahí, el porrero de Jonas iba a recibir su merecido, y el egoísta de Louis el suyo, y así comenzó todo.

- Andrew: “Papá, escúchame bien, quiero que ahora te relajes, no te preocupes, todo se va a solucionar pronto, déjame hacer unas llamadas y a ver qué puedo hacer, mi sueldo en la universidad no da para mucho, pero tenía unos ahorros para una casa, voy a ver qué puedo hacer y te llamo”
- Padre: “Hijo, no, no quiero que te arruines por mi culpa”
- Andrew: “No, papá, no es tu culpa, tú eres un padre y un abuelo que no ha querido ver como su hijo y su nieto sufrían, sobre todo tu nieto, es un niño pequeño, y te comprendo, la culpa es de esos dos desgraciados de hermanos que tengo, un porrero irresponsable y un millonario egoísta y egocéntrico”
- Padre: “No hables así de tus hermanos, hijo, son tu familia”
- Andrew: “¿mi familia?, mira papá, que se vayan a la mierda”

   Estaba realmente enfurecido, me había pasado casi dos años jugándome la vida cada día, matándome a trabajar, con muchas noches sin poder dormir, y ahora tenía que entregar 6 meses de aquel trabajo para nada, para pagar las deudas de un desgraciado irresponsable, tenía ganas de darle hasta reventar, creo que si en ese momento lo hubiese tenido delante no sé lo que habría ocurrido.

   Ese mismo día llamé a Phil, el abogado de la compañía, y le comenté que quería hacer una transferencia desde la cuenta en el paraíso fiscal hasta mi cuenta personal para hacer un préstamo o un donativo a un familiar. Phil me explicó que aquello llevaba un trámite para no despertar sospechas, tenía que hacer algunos trabajos desde la universidad que tenía que facturar a la empresa en el paraíso fiscal, esos trabajos debían ser por un importe inferior a una cantidad, y era conveniente hacerlo en varias veces dejando pasar un tiempo entre una y otra, un complejo proceso de ingeniería financiera al cual no estaba acostumbrado, me dio las instrucciones para hacerlo.
   Una vez comprendido el proceso, le expliqué a mi padre que tenía que ir al banco y preguntar si podía renegociar la deuda, por el momento le haría una transferencia desde mi cuenta normal por un importe por el que podría pagar las últimas 3 cuotas del préstamo y evitar así el embargo que se le venía encima. En aquel momento no podía desplazarme a verlo, tendría que esperar a los dos o tres días libres que me diesen después de la siguiente misión, pero desde ese momento planifiqué la acción contra mis hermanos, aquello no se iba a quedar así.

   Ahora sí tenía que piratear datos y cuentas de mi madre, de Louis y de Jonas, pero para ello tendría que esperar a la próxima misión, tenía que preparar un ataque desde una zona dónde fuese difícil seguir el rastro de la conexión, y así lo hice. Ahora mi próxima misión tenía dos partes, por un lado la que me encargaba la empresa junto con una novata en la cual no podía fracasar, y por otro lado piratear cuentas y datos sin dejar rastro, por el momento vamos con lo que ocurrió en la selva amazónica junto a Elisabeth.

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