Parte III. III.6.- La jugada
Parte III
III.6.- La jugada
Durante el resto del día preparé mi plan. Llamé a mi padre y
a mi madre, les dije que me había tocado un gran premio en la lotería, le dije
a mi madre que le llevaría un gran regalo, y en agradecimiento me invitó a
pasar ese fin de semana.
Organicé un gran viaje con Elisabeth por todo
el mundo, no tenía tiempo que perder, así que saqué dos billetes para ir
primero a las Islas Canarias, desde allí a las Islas Seychelles, desde allí a
las Islas Maldivas, desde allí a Bora Bora, desde allí a Hawai, los últimos
días en las Bahamas y vuelta de nuevo a las instalaciones. Seis semanas en las
playas más paradisíacas del mundo, en los mejores hoteles de lujo, a todo tren,
con todos los gastos pagados, comida, bebida, fiestas, lujo. Algunos piensan
que el paraíso se alcanza siendo un mártir, uno prefiere pensar que primero
alcanzar el paraíso en la tierra y si luego viene algo mejor, bien, y si no,
pues eso que te llevas.
Saqué dos pasajes para mi ciudad para el día
siguiente, alquilé un Ferrari último modelo para tres días, íbamos a hacer una
entrada triunfal en casa del “mascoso”, le pedí a mi madre que fuese mi hermano
Louis, que tenía muchas ganas de verle, y aceptó. Compré el traje más caro que
encontré para mí, y la mejor ropa, la más cara, la más exclusiva, ya sólo me
quedaba esperar al viernes, esperaba que Elisabeth aceptase, claro.
Con todo organizado (con dinero todo se
consigue muy rápido), esperé al día siguiente y a las 10.00 a.m. me presenté en
la sala tal y como me había pedido la Sra. Wen.
- Sra. Wen: “Buenos días, Andrew, les deseo unas felices
vacaciones juntos”
- Elisabeth: “Buenos días, Andrew”
- Andrew: “Buenos días, de acuerdo, nos vemos a la vuelta”
Y salí con Elisabeth, le comenté todo lo que
estaba organizado, y la cara de felicidad que puso no se podría expresar con palabras,
la expresión de su rostro, normalmente más serio, cambió de repente, nos
esperaban 6 semanas de vivir en el paraíso, ¿quién no se pondría contento?.
Sin más, nos dirigimos al aeropuerto, tomamos
el vuelo hasta mi ciudad, y allí cogimos el Ferrari que amablemente nos
trajeron, una empresa se encargó de llevar las maletas hasta la casa de mi
madre, y nosotros fuimos primero a visitar a mi padre.
Para evitar problemas dejé el Ferrari aparcado
en un garaje y le di 100 dólares al vigilante para que lo vigilase bien, creo
que no se movió de allí, porque cuando volvimos estaba en el mismo sitio.
- Padre: “Andrew, ¡¡¡qué alegría verte hijo!!!”
- Andrew: “Hola papá, me alegro de verte, te presento a mi novia, se
llama Elisabeth”
- Padre: “Encantado, eres una preciosidad”
- Elisabeth: “Gracias, encantada”
No íbamos a estar mucho tiempo con mi padre,
así que pasé para dentro con él y charlamos durante una hora, al cabo de la
hora le comenté a Elisabeth que necesitaba hablar con mi padre unos minutos a
solas, después de eso, nos despedimos.
- Andrew: “Bueno, papá, nos tenemos que ir, te avisaré cuando todo
esté preparado”
- Padre: “De acuerdo hijo, y que tengáis unas felices
vacaciones, se os ve tan felices a los dos juntos, no sabéis cuanto me habéis
alegrado la vida”
Nos despedimos y nos fuimos a recoger el
Ferrari para ir a casa de mi madre, durante el camino Elisabeth me comentó,
- Elisabeth: “Tu padre parece un buen hombre”
- Andrew: “Lo es, créeme que lo es”
Al llegar a la casa del “mascoso” nos abrió el
de seguridad, al ver el coche y cómo íbamos vestidos casi sale a ponernos una
alfombra en el suelo, y pasamos hacia el interior, allí estaba la plana mayor,
el “mascoso”, mi hermano Louis y mi madre. La cara de mi hermano Louis era un
verdadero poema al ver el coche y, por supuesto, a Elisabeth, no sabría
describirla. Mi madre salió corriendo a recibirnos.
- Madre: “Hijo mío, cómo me alegro de verte, por fin te va
bien en la vida, y qué preciosidad de chica”
- Andrew: “Mamá, te presento a Elisabeth, mi novia”
- Elisabeth: “Encantado, señora”
- Madre: “Estáis guapísimos los dos, dejarle las llaves del
coche al aparcacoches y venid conmigo, sois mis invitados de honor”
Según nos acercábamos a Louis y al mascoso la
cara de mi hermano Louis estaba cada vez más y más pálida.
- Mascoso: “Buenos días Andrew, bienvenidos a vuestra casa”
- Louis (balbuceando): “Buenos días, hermano”
- Andrew: “Buenos días, qué, ¿os gusta mi nuevo coche?, me ha
costado 250.000 dólares, y tú, Louis, veo que sigues con tu vieja chatarra”
- Mascoso: “Jajajajajajaja, adelante, adelante, sois
invitados de honor en nuestra humilde casa, por favor, disponed de cuanto
necesitéis, nos vemos para la cena, cualquier cosa que necesitéis no dudéis en
pedirla”
Pasamos a la habitación dónde íbamos a pasar
las dos noches siguientes, la más lujosa de la casa, por supuesto.
- Elisabeth: “Vaya cara que ha puesto tu hermano, no podía
articular palabra”
- Andrew: “Jajajajajajaja, sí, pero aún queda lo mejor”
Bajamos para la cena, vestidos con los trajes
más caros que había encontrado, mi madre estaba verdaderamente entusiasmada, y
comenzó el espectáculo de la cena.
- Mascoso: “Bueno, Andrew, tu madre me ha comentado que has
tenido un verdadero golpe de suerte con la lotería, ¿te ha tocado mucho?”
- Andrew: “Sí, lo cierto es que me ha solucionado el resto de la
vida, hasta la de mis nietos y biznietos, diría”
- Louis: “Bah, un golpe de suerte, si no no habrías tenido
nada…..”
De repente mi madre le interrumpió bruscamente,
- Madre: “Louis, te prohíbo que hables así de tu hermano,
qué maneras son estas de dirigirte a él, hazlo con respeto, pareces un
provinciano”
- Andrew: “Tranquila mamá, no da para más, con esa chatarra de coche
que tiene, que te puedes esperar”
- Madre: “Jajajajajajaja, hay que ver como eres Andrew,
jajajajajaja”
- Mascoso: “Jajajajajaja, este Louis tiene mucho que
aprender todavía, está muy verde, jajajajajajaja”
A mi hermano Louis se le veía con ganas de
levantarse y dar un puñetazo en la mesa, creo que por primera vez se sentía
como me había sentido en ocasiones anteriores, pero allí estaba aguantando. Era
el momento de sacar el tema.
- Andrew: “Veréis, lo cierto es que me sobra 1,5 millones de dólares
para invertir ahora mismo, y veo que tú tienes bastantes conocimientos de esto,
Philip”
Elisabeth me miró sorprendida.
- Mascoso (carraspeando, ajustándose la corbata y sentándose
en posición más vertical): “Claro, Andrew, si necesitas invertir, has llamado
al lugar adecuado”
- Louis (cruzando la mirada con el mascoso): “Por supuesto,
Andrew, te podemos ofrecer una alta rentabilidad, muy por encima de la que
puedas tener en otros lugares, y, por supuesto, con la confianza de la familia,
¿quién mejor que tu propio hermano y el marido de tu madre para confiar tu
dinero?, aquí está muy seguro. Podemos esperar al lunes y te buscaremos los
mejores valores para invertir, haremos un plan detallado para un cliente tan
importante como tú”
- Andrew: “Veréis, no puedo esperar al lunes porque el avión sale a
las 8.30 a.m. a hacernos un viaje de lujo por las islas más paradisíacas por
todo el mundo, vamos a vivir al máximo, los mejores hoteles, los mejores
destinos”
- Madre: “Ay, hijo mío, ¡¡¡qué orgullosa estoy de ti!!!, por
fin, y, ¿dónde váis?”
- Andrew: “A las Islas Canarias, a las Seychelles, a las Maldivas, a
Bora Bora, a Hawai, a las Bahamas, todo al máximo lujo”
- Madre: “Oh, oh, oh, hijo mío, maravilloso, a ver si
aprendes Louis”
- Mascoso: “Jajajajajaja, estupendo, vosotros dedicaos a
vivir la vida, que nosotros cuidaremos de vuestro dinero y lo multiplicaremos
para que podáis seguir viviendo así por muchos años. Mañana por la mañana pasas
a mi despacho aquí en la casa y buscaremos con Louis las mejores inversiones”
- Andrew: “Estupendo, me gustaría dejar todo invertido mañana mismo,
para irme de vacaciones más tranquilo, estoy seguro que vosotros sabréis hacer
que mi dinero se multiplique”
- Louis: “Jajajajajaja, claro hermano, estás en las mejores
manos”
- Mascoso: “Jajajajajajaja”
- Madre: “Jajajajajajaja, qué alegría ver a la familia
unida”
El resto de la velada transcurrió entre risas y
chistes, esta vez cada vez que abría la boca todos callaban y me escuchaban con
mucha atención, conté unos cuantos chistes realmente malos, pero daba igual, se
reían igual. Así nos fuimos a dormir, en la habitación,
- Elisabeth: “¿Te has vuelto loco?, ¿de verdad confías tanto
en ellos para darles 1,5 millones de dólares sin más? ¿por qué no vas a un
banco o a una sociedad de valores más estable?”
- Andrew: “Jajajajajaja, tranquila, confía en mí”
A la mañana siguiente nos levantamos,
desayunamos y el mascoso y Louis me invitaron a pasar a su despacho mientras mi
madre se iba de compras con Elisabeth.
- Mascoso (con tono muy serio): “Bien, Andrew, vamos a
hablar de negocios”
- Louis: “Te hemos preparado un plan de inversiones en
diferentes valores en el exterior, nosotros analizamos bien todos los mercados
y siempre invertimos en aquellos que dan el máximo beneficio”
- Mascoso: “Haremos que tu dinero crezca de forma
indefinida”
- Andrew: “Está bien, pero antes me gustaría que me enseñaseis datos
de la evolución de las inversiones”
- Mascoso: “Claro, por supuesto, te mostraremos algunos
gráficos y datos”
Me mostraron unas cuantas tablas con datos y gráficos
- Andrew: “Está bien, pero me han ofrecido rentabilidades más altas”
- Louis: “Pero nosotros somos familia”
- Andrew: “Louis…..”
- Mascoso: “Claro, por supuesto, dinos, ¿qué necesitas ver?”
- Andrew: “No sé, me gustaría ver algo más, algo que me motive a
invertir”
- Louis: “Pero mira la evolución en las tablas”
- Andrew: “Todos me enseñáis lo mismo, pero no me convence, si no me
convencéis mejor me voy a invertir a otro sitio”
- Mascoso: “No no, espera, por favor, está bien, está bien,
te voy a mostrar el estado actual de las cuentas de la empresa de inversión
dónde vas a invertir tu dinero, se llama LMAOBY investments, permíteme un
segundo por favor”
El mascoso se dirigió a un cuadro, detrás del
mismo escondía una caja fuerte (qué lugar más original para esconderla), abrió
la caja fuerte y sacó una documentación, en esa documentación estaban las
claves para entrar en las cuentas corrientes con las firmas para realizar
operaciones por internet. Las sacó de la caja fuerte y se dirigió a la mesa dónde
tenía el ordenador, lo encendió y tecleó la clave de entrada, tanto al
ordenador como a las cuentas.
- Mascoso: “Debes comprender Andrew, que esto sólo lo hago
porque eres familia, con ningún otro cliente tenemos este trato de favor,
espero que sepas agradecerlo”
- Andrew: “Por supuesto, Philip, pero también debes entender que voy
a invertir 1,5 millones de dólares, no es cualquier cantidad, y si todo va
bien, puedo invertir mucho más”
- Mascoso: “Claro, claro, Andrew, por supuesto. Permíteme
mostrarte el estado de cuentas actual de la empresa, como puedes ver el activo
supera los 20 millones de dólares, y el importe actualmente en cuenta corriente
para operaciones inmediatas supera los 3 millones de dólares, como ves se trata
de una empresa solvente”
- Andrew: “Bien, hablemos de rentabilidades, ¿qué me ofrecéis?”
- Louis: “Pues llevo toda la mañana preparándote varias
inversiones en renta variable y valores de bolsa de países emergentes, podemos
asegurarte una rentabilidad mínima superior al 10%”
- Andrew: “Y, ¿riesgos?”
- Louis: “Todas las inversiones, como sabes, siempre tienen
un riesgo asociado”
- Andrew: “¿Se podría llegar a perder todo el capital invertido?”
- Louis: “Ese riesgo existe, pero es altamente improbable,
nuestros clientes VIPs siempre obtienen excelentes rentabilidades, por eso
siguen confiando en nosotros”
- Andrew: “Pero existe, ¿qué ocurre si pierdo?”
- Mascoso: “Bueno, Andrew, la inversión siempre es un riesgo
que hay que asumir, te he mostrado cómo se encuentra la sociedad actualmente,
algo que no hago con nadie, ya ves que es solvente, nuestras inversiones
siempre dan buenos resultados”
- Andrew: “Bueno, eso es evidente, vuestra empresa de inversiones
parece solvente y a vosotros no os va mal, excepto a Louis que todavía no ha
cambiado su chatarra de coche”
- Mascoso: “Jajajajajajaja, bueno a Louis todavía le queda
por aprender, es joven”
- Andrew: “Jajajajajaja, sí debe ser eso”
- Louis (carraspeando): “Todo se aprende con el tiempo”
- Andrew: “Está bien, sólo tenemos algunos puntos antes de hacerlo.
Veréis, por consejo de un asesor el dinero del premio lo tengo en un paraíso
fiscal, es dinero legal, pero no me gustaría levantar muchas sospechas, ¿cómo
os lo puedo enviar?”
- Mascoso: “Tranquilo, Andrew, nuestros mejores clientes
también trabajan desde paraísos fiscales, tú tranquilo, puedes enviar el
importe total a nuestra empresa de inversiones aquí con toda confianza”
- Andrew: “De acuerdo, pues podemos firmar el contrato, ahora sólo
necesito una conexión a internet para entrar en mi cuenta y transferir el
dinero”
- Louis: “Muy buena decisión, Andrew, no te arrepentirás, ya
lo verás, estás en las mejores manos. Aquí tienes el contrato”
Lo leí durante unos minutos detenidamente,
- Andrew: “Aquí dice que puedo retirar el capital más los intereses
que estipule la compañía en el momento de hacerlo, es decir, que si retiro el
capital y en ese momento los intereses que estipula la compañía son del, por
ejemplo, 50%, podría retirar el capital más el importe de los intereses”
- Mascoso: “Claro, claro, por supuesto, cuando necesites
retirar tu dinero sólo tienes que comunicárselo a tu hermano Louis y él te
preparará la liquidación con los intereses que correspondan en ese momento”
- Andrew: “Bien, firmemos el contrato”
Sus caras de felicidad eran tremendas, la
sonrisa le llegaba a cada uno de oreja a oreja, en ese momento les pedí:
- Andrew: “Os pediría por favor un poco de intimidad, necesito hacer
la transferencia desde mi cuenta a la de LMAOBY Investments, tardará unas dos
horas en llegar”
- Mascoso: “Claro, claro, por supuesto, pasemos a la
habitación de invitados, allí tienes un ordenador con el que poder operar”
El mascoso cogió su documentación y la volvió a
guardar en la caja fuerte, Louis cogió mi contrato y me entregó mi copia, a
continuación hice la transferencia.
- Andrew: “Me retiro a mi habitación, por favor, cuando haya llegado
el dinero me avisáis”
- Louis: “Por supuesto, hermano”
A las dos horas llegó el dinero, me llamaron
entonces para confirmarlo, el resto del día fue gastar y gastar, fuimos al
restaurante más caro de la ciudad, pagué la cuenta de todos, y la cena también
a otro de los más caros de la ciudad, dónde también pagué la cuenta, mi madre
estaba entusiasmada. Llegó la hora de ir a dormir, nos despedimos y cada uno a
su habitación.
El día siguiente estuvimos todo el día de
compras y restaurantes de lujo, todo a mi cuenta, el entusiasmo y la alegría
eran generalizados. Al día siguiente salíamos de viaje, cuando eran
aproximadamente las 2.00 a.m. me levanté de la cama y avisé a Elisabeth,
- Andrew: “Elisabeth, Elisabeth, ssshhhh…..despierta…., despierta”
- Elisabeth: “¿Qué ha pasado?”
- Andrew: “Ssshhh…nada, sólo necesito que me cubras”
- Elisabeth: “¿Qué te cubra? ¿para qué? Tenemos que levantarnos
dentro de 3 horas para salir”
- Andrew: “Tú sólo cúbreme y avísame rápido”
- Elisabeth: “Está bien, vamos”
Salimos de la habitación en sigilo, y nos
dirigimos al despacho del mascoso, la casa estaba en silencio absoluto, sólo se
oían los ronquidos de Louis. Abrimos el despacho en silencio, y le pedí a
Elisabeth que vigilase, tan pronto como alguien se acercase, que me avisase. Me
puse los guantes para no dejar huellas y me dirigí a la caja fuerte del mascoso
para abrirla, le había visto la combinación y me quedé con ella, a continuación
entré en su ordenador, también le vi teclear la clave de acceso, y con la
documentación entré en las cuentas de la sociedad “LMAOBY investments”. Allí
busqué el disponible inmediato, que era de 4,650,000 dólares, perfecto, me
dispuse a hacer varias transferencias, la primera era por un importe de
3,000,000 de dólares a mi cuenta en el paraíso fiscal, el mascoso me había
pagado muy amablemente mediante un contrato legal la multa que tendría que
pagar a la compañía por si me pasaba algo durante el viaje. Hice otra
transferencia de 250.000 dólares a la cuenta de mi hermano Jonas, ¡¡¡¡qué
contento se iba a poner cuando viese que la empresa de inversiones le había
pagado lo que invirtió más intereses!!!!, para asegurarme previamente le había
indicado a mi padre que el lunes fuese al banco con Jonas a las 8.30 a.m. para
liquidar la deuda, que Jonas ya tendría el dinero en su cuenta para hacerlo y
para mantener a su hijo, que no le dijese nada a Jonas, que confiase en mí, y
que lo levantase como fuera para estar en el banco a esa hora. Y como sobraba
dinero y tiempo todavía, cogí a los clientes más pequeños de la compañía, a los
que estafaba el mascoso, y les fui enviando dinero por importe superior a lo
invertido (capital más intereses, claro), hasta que la cuenta quedó a cero. Ese
lunes iba a haber mucha alegría en algunas casas de personas que habían sido
estafadas, y la cara del mascoso y de Louis sería algo inimaginable. Elisabeth
cubrió bien mi espalda, allí todos roncaban felizmente, terminé, guardé toda la
documentación en la caja fuerte, salimos de la habitación y nos dirigimos a la
nuestra.
A las dos horas nos volvimos a levantar para ir
a la habitación de invitados, serían las 6.00 a.m. aproximadamente, encendí el
ordenador y entré en mi cuenta, ¡¡¡¡allí estaban los 3 millones de dólares!!!!,
para completar el plan entré en la cuenta de Jonás con los datos que me dio mi
padre para confirmar que le entró el importe y, ¡¡¡¡allí estaba!!!!. Fuimos a
la habitación, nos duchamos y preparamos las maletas, mi madre se despertó y
salió a despedirnos a las 7.15 a.m. de la casa, el vuelo salía a las 8.30 a.m.,
justo cuando abrían las oficinas de LMAOBY investments,
- Madre: “Que tengáis unas muy felices vacaciones, me alegro
que estéis tan bien”
- Andrew: “No sabes cuanto, mamá, no sabes cuanto. Ya te llamaré”
- Elisabeth: “Hasta la vista, señora, un gusto haberla
conocido”
A las 7.30 a.m. estábamos en el aeropuerto,
dejamos el coche, sólo me quedaba una cosa por confirmar antes de que despegase
el vuelo, a las 8.15 a.m. llamé a mi padre,
- Andrew: “Papá, ¿estás ya con Jonas?”
- Padre: “Si, hijo, estamos ya esperando a las puertas del
banco a que lo abran”
- Andrew: “Muy bien papá, es muy importante que hagáis todo antes de
las 8.45 horas, según entréis por la puerta haces exactamente lo que te dije,
no le digas nada a Jonas, pero hazle firmar la liquidación de la deuda, y hazle
poner todo el dinero que sobra a nombre de su hijo inmediatamente”
- Padre: “Sí, hijo mío, sí, no te imaginas cuanto te quiero”
- Andrew: “Papá, te quiero mucho, ahora tienes que garantizar que el
dinero de tu nieto no lo pueda tocar Jonas bajo ninguna circunstancia, después
tienes que ir al abogado y hacer exactamente lo que te he dicho, ¿de acuerdo?,
ninguno saldrá perdiendo y tu nieto no pasará hambre, Jonas no se negará a
firmar los papeles que ya tiene el abogado, es su propio hijo”
- Padre: “De acuerdo hijo, ve tranquilo, así lo haré”
- Andrew: “Te llamaré en cuanto pueda, te quiero”
- Padre: “Adiós, hijo, te quiero”
Y a las 8.30 a.m. el avión despegó rumbo a mis
sueños, me esperaban los paraísos más hermosos del planeta, llegó el momento de
conocer a Elisabeth más profundamente…….

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