Parte IV. IV.3.- La criatura
Parte IV
IV.3.- La criatura
Al cabo de unas 8 horas más o menos fui recuperando la
conciencia, estaba sujeto a una silla por brazos, piernas y cuello, no podía
moverme. Poco a poco mis ojos se fueron adaptando a la oscuridad, pero apenas
percibía algo. Al cabo de unos 15 minutos oí unos pasos que se iban acercando,
oí una puerta abrirse, y alguien dio la luz, a continuación se acercó, iba
vestido con una bata blanca, habían curado mis heridas en las manos procedentes
de los disparos, vi que mis dos manos estaban vendadas, aunque no notaba dolor,
seguramente me habían dado algún analgésico. Cuando llegó hasta mí, comenzó a
ver mi estado, me miró los ojos, la boca, los oídos, midió mi ritmo cardíaco,
hizo un chequeo completo, inmediatamente después conectó varios electrodos a mi
cuerpo y mi cerebro para monitorizarlo, después salió de la sala, miré a mi
alrededor, había una gran pantalla justo delante de mí, no podía mirar hacia
atrás, sólo delante y hacia los lados.
Transcurridos unos 15 minutos volví a escuchar
pasos acercándose a la sala, se abrió la puerta y apareció de nuevo el hombre
con la bata blanca y Abdul.
- Abdul: “Buenos días, Andrew, ¿qué tal ha dormido? ¿ha
descansado bien?”
- Andrew: “Que te jodan”
- Abdul: “Pero, ¿qué modales son estos para un hombre
educado como usted?, quizás haya que enseñarle algunos”
- Andrew: “Quítame las cintas y hablaremos de modales”
- Abdul: “Claro, Andrew, pero primero permíteme mostrarte
algo”
Hizo una señal y el de la bata blanca apagó las
luces y encendió la pantalla y el proyector. Comenzaron a verse unas imágenes,
en ellas aparecían miembros de los equipos que había enviado la compañía
anteriormente,
- Abdul: “Te presento a tus compañeros, aquellos que
vinieron a querer destruir nuestras instalaciones, aquí los tienes llegando a
Afganistán, después en la base militar que los recogió, y luego llegando hasta
nuestras instalaciones, dónde fueron amablemente recibidos”
Tenían todo controlado, sabían cuando iban a
llegar, cuantos eran, cómo iban equipados, sabían absolutamente todo, de
repente apareció la imagen en el aeropuerto de Kabul con Jason, Elisabeth y yo,
- Abdul: “Mira, aquí estáis vosotros, ¡qué guapos los tres!,
tienes que decirme dónde compraste esa camisa tan bonita, me gusta. Y
aquí puedes ver como Elisabeth baja por una rejilla y se coordina conmigo
mientras Jason y tú bajabais por los ventiladores. Muy eficiente, le dio tiempo
a hablar conmigo y encontrar la rejilla del ascensor”
- Andrew: “Maldita traidora”
- Abdul: “¿Traidora?, no, sólo trabaja por dinero, como tú”
- Andrew: “No trabajo por dinero, trabajo para que tipos como tú no
ganen”
- Abdul: “Jajajajajajajaja, claro, por eso aceptaste cobrar
3 millones de dólares para venir aquí”
Sabía todo, absolutamente todo, hasta el más
mínimo detalle, Elisabeth le había informado, pero, un momento, Elisabeth no
sabía que uno iba a cobrar 3 millones de dólares, la Sra. Wen me dijo que ellos
no lo sabían y que ellos cobrarían 1,5 millones de dólares, entonces, ¿cómo
sabía ese dato Abdul?.
- Andrew: “Esa traidora os ha contado todo”
- Abdul: “Claro, pero no la llames traidora, llámala
simplemente mercenaria, nosotros también sabemos cómo funciona el mundo, hemos
aprendido mucho”
El video continuaba, lo siguiente que se veía
era uno de los miembros de los anteriores comandos atado a la misma silla y en
la misma sala en la que estábamos,
- Abdul: “Aquí te presento a James, un compañero tuyo, y
ahora vas a ver qué bien se llevaba con sus compañeros, eran equipos muy
compenetrados, jajajajajaja”
En la siguiente imagen se veía a los tres
miembros del comando entrar en una especie de invernadero, dos hombres y una
mujer, todo alumbrado con luces artificiales, había gran variedad de plantas,
parecía una pequeña selva. Se veía cómo los tres entraban dentro, cada uno por
una puerta diferente equipados con sus mochilas y armas, y comenzaban a
caminar, la imagen estaba dividida en tres, cada cámara seguía a uno. De
repente los tres se pararon a la vez, aún no se habían encontrado, se quedaron
fijos, inmóviles, parecían paralizados, ni siquiera pestañeaban, la cámara les
enfocó más de cerca.
- Abdul: “Ves, Andrew, el espectáculo va a comenzar”
Las pupilas de los tres comenzaron a dilatarse,
y transcurridos unos dos o tres minutos, su cara comenzó a cambiar, comenzaron
a caminar pero sus rostros no reflejaban tensión, sus movimientos correspondían
más a una persona en un estado de semi-consciencia, aparentemente estaban bien,
pero en sus caras se notaba algo diferente. Los tres continuaron caminando por
el interior del invernadero, transcurridos unos minutos dos de ellos se
encontraron, se miraron uno a otro, parecían idos, durante unos tres minutos
estuvieron inmóviles, estáticos, era como si no fueran ellos.
- Abdul: “Atento, atento ahora, estoy es muy divertido”
De repente, los dos se quitaron las mochilas, y
se abalanzaron uno sobre otro, comenzaron a golpearse sin parar, parecían dos
animales, no tenían ningún tipo de control sobre sí mismos, se golpearon una y
otra vez, una y otra vez, sus rostros sangraban, uno de ellos metió un dedo en
el ojo del otro hasta sacárselo, miré hacia Abdul y sacaba la lengua sonriendo,
con cara de sadismo, estaba disfrutando con aquello. La pelea continuó, uno de
ellos, al que le había sacado el ojo, comenzó a dar signos de agotamiento, y
dejó de golpear, mientras tanto el otro seguía golpeando su cara una y otra
vez, una y otra vez, le hundió la mandíbula, le rompió la nariz, y no podía
parar. Le golpeó hasta la muerte, y aún después de muerto le siguió golpeando
sin cesar. Abdul disfrutaba,
- Abdul: “He visto esto ya varias veces, pero es como una de
esas películas que cuanto más la ves más te gusta, ¿verdad que es divertido
Andrew?”
De repente paró de golpear, estaba sangrando,
sus manos estaban cubiertas completamente de sangre, su rostro estaba deformado
por los golpes, estuvo quieto, inmóvil durante un minuto y se puso a caminar.
Mientras tanto seguía a la chica, los dos caminaron durante unos minutos, hasta
que llegaron a un pasillo con menos iluminación, en un lateral del pasillo se
veía una sombra extraña, algo que se movía. Los dos se pararon, quietos,
inmóviles, así permanecieron durante 10 minutos.
- Abdul: “Ahora vas a contemplar el poder en su estado más
puro”
La chica se quitó su mochila, y se dispuso en
posición de iniciar una carrera, el tipo que estaba sangrando hizo lo mismo,
- Abdul: “3, 2, 1….., vamos, a correr los 100 metros lisos….
Jajajajajajaja”
Los dos comenzaron a correr uno hacia otro,
inclinaron sus cabezas hacia delante, y colocaron los brazos hacia atrás, hasta
que se embistieron como si fueran dos cabras, sus cabezas chocaron una contra
la otra y se veía la sangre saltar, los dos cayeron al suelo, casi
inconscientes, pero aún se podían levantar. Se volvieron a levantar, y
regresaron tambaleándose a sus posiciones iniciales, nuevamente tomaron
posición de iniciar carrera, y comenzaron a correr uno hacia el otro,
inclinaron sus cabezas y colocaron los brazos hacia atrás hasta que de nuevo se
embistieron como si fueran dos cabras, la cámara enfocó las cabezas, la cabeza
de la chica se deformó, se abrió el cráneo y podía verse parte del cerebro, era
verdaderamente horrible.
La cámara enfocó hacia la sombra, casi no se
percibía nada, pero se intuía que allí había algo vivo, algo que se movía.
- Abdul: “Te voy a presentar a tu nuevo amigo, dentro de
poco vas a tener el gusto de conocerle personalmente, le gustan mucho los
invitados”
- Andrew: “Pero, ¿qué es eso?”
- Abdul: “Esa es mi criatura, la engendré, le di la vida, la
mantengo, y ella es muy agradecida con su padre”
- Andrew: “¿Eso es tu hijo?”
- Abdul: “En cierta manera, no es mi hijo natural, es mi
hijo artificial”
- Andrew: “No puedes controlar eso”
- Abdul: “Hace lo que le digo, sabe que soy un padre y que
su vida depende sólo de mí”
- Andrew: “Pero, ¿qué es esto?”
- Abdul: “Bienvenido a la guerra del siglo XXI, Andrew,
olvídate de bombas nucleares, olvídate de ejércitos, olvídate de armas, esta es
la mayor arma de destrucción que existe. Con unos cuantos como este se puede
controlar la voluntad de miles de millones de personas, con uno sólo de estos
en el campo de batalla puedo manipular a cualquier soldado enemigo para que
aniquile a todos sus compañeros, con uno sólo de estos en una ciudad puedo
hacer que la gente se suicide, se tire desde las ventanas, se maten unos a
otros, sino obedecen mi voluntad”
- Andrew: “¿Te has vuelto loco?”
- Abdul: “¿Loco?, no, Andrew, no, la compañía para la que tu
trabajas fue la pionera en desarrollar un ejército manipulado genéticamente, tu
propia compañía tiene varios de estos en otras instalaciones con los que
también hacen pruebas y experimentan, este no es el único, no está sólo, lo sé
por los informes de nuestra inteligencia, y porque tiene desarrollado un
mecanismo por el que es capaz de emitir ondas en una frecuencia a larga
distancia que los que son como el pueden captar, y se comunican así entre
ellos, sin necesidad de ningún instrumento, lo llevan incorporado en su propio
cuerpo, ¿sabías que hay animales como las ballenas que se comunican entre
sí incluso a muchos kilómetros de distancia?, es algo similar. Llevan
incorporado en su genética un mayor desarrollo de la capacidad cerebral, su
cuerpo desarrolla sustancias como la escapolamina o la tetradoxina, capaces de
anular la voluntad de cualquier persona, son un prodigio de la genética”
- Andrew: “Entonces, ¿por qué no los usas?”
- Abdul: “Bueno, como todo prodigio tecnológico tiene sus
problemas iniciales, por el momento su período de vida es muy corto, este es el
que por el momento más ha llegado a sobrevivir, todos los anteriores apenas
llegaron a un año de vida, este el quinto clon”
- Andrew: “¿Y nunca se ha escapado?, son seres vivos, ¿qué ocurrirá
si perdéis el control sobre ellos?, habrías condenado a toda la Humanidad”
- Abdul: “Es un riesgo que hay que correr, la Humanidad es
muy imperfecta, está llena de delincuentes, asesinos, gente sin escrúpulos que
por dinero venden su alma al diablo, yo soy uno de ellos”
- Andrew: “¿Nunca has conocido el amor, verdad?”
- Abdul: “Mis padres murieron en un bombardeo, mi hermana
pequeña murió en mis brazos, aún recuerdo como su sangre recorría mi brazo……
claro que he conocido el amor…… pero me lo arrebataron por la fuerza”
- Andrew: “¿Y nunca has perdonado, verdad, nunca has sido capaz de
mirar con otros ojos al mundo?”
- Abdul: “No, sólo quiero vengarme de este mundo, y para eso
está el dinero, con dinero se puede comprar cualquier cosa, cualquier voluntad”
- Andrew: “En el fondo, te compadezco”
Abdul se reviró violentamente,
- Abdul: “No necesito tu compasión ahora, te podías haber
levantado contra aquellos que bombardeaban ciudades llenas de niños…….. pero no
lo hiciste, podías haber hecho más…… pero no lo hiciste…… podías haber evitado
que matasen a toda mi familia……., pero no lo hiciste, por eso ahora yo tampoco
te voy a perdonar, este es mi momento de gloria”
- Andrew: “Sólo vives para la venganza”
- Abdul: “Sí, así es. Y para que lo veas, te tengo preparada
una sorpresa muy agradable. Sé el amor que sientes hacia Elisabeth, y sé que
ella siente lo mismo por ti, así que los dos entraréis ahí dentro”
- Andrew: “NOOOOOOOOOOO, a ella déjala vivir”
- Abdul: “Te ha traicionado, tu mejor amigo murió por su
culpa, si te hubiese amado de verdad te lo hubiera dicho antes de salir, ¿qué
te importa si ella muere?”
- Andrew: “No importa, Dios se encargará de juzgar los actos de cada
uno, si tengo que morir, déjame hacerlo sólo, no tengo miedo a la muerte”
- Abdul: “Es una pena, Andrew, Elisabeth te espera dentro,
que tengáis un feliz reencuentro, jajajajajajajajaja”
- Andrew: “Maldito cabrón, tu momento llegará”
- Abdul: “Hace ya tiempo que vendí mi alma al diablo, no me
preocupa lo que Dios piense o deje de pensar”
Cuando se disponía a salir de la sala,
- Abdul: “Hasta nunca, ¿sabes algo?, de todos los que he
enviado ahí dentro, eres el único que me da pena, y lo digo en serio, tienes
algo que los demás no tienen, en el fondo, me caes bien. Te veré por las
cámaras, aunque creo que contigo no disfrutaré como con los demás”
- Andrew: “Al menos he conseguido algo”
- Abdul: “Lamentablemente tú eres sólo uno entre 1000
millones, siento que te haya tocado a ti”
Abdul salió de la sala, me mantuvieron atado a
la silla, me soltaron, me dieron de comer, a continuación me vistieron, me
dieron mi mochila, y me dispusieron para entrar al invernadero.

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