Parte V. V.1.- Julia
Parte V
V.1.- Julia
Tras la breve presentación, y unos segundos de silencio,
- Sra. Wen: “Bien, Andrew, no ha preparado su informe
todavía”
- Andrew: “No, ayer me dieron el alta del hospital, he estado con
calmantes”
- Sra. Wen: “Sabe que el protocolo es que debo leer su
informe antes de hablar con usted, no obstante, vamos a dejar el protocolo para
más adelante, ¿qué ocurrió allí?, sólo ha vuelto usted, ¿qué fue de Jason y
Elisabeth?”
- Andrew: “Jason murió en una emboscada”
- Sra. Wen: “Y, ¿Elisabeth?”
- Andrew: “Sería mejor esperar a que preparase el informe”
- Sra. Wen: “Ok, me encuentro algo cansada hoy para seguir
con esta conversación, le doy 48 horas para preparar el informe, es mejor
seguir el protocolo, tiene usted razón. ¿Le apetece cenar en mi casa?, me
encuentro un poco sola, y me gustaría compartir con usted un rato algo más
agradable”
- Andrew: “Claro”
- Sra. Wen: “Bien, le recogeré a las 17.00 horas, no hace
falta que se vista de gala, es sólo una cena informal”
- Andrew: “¿En zapatillas?”
- Sra. Wen: “Claro, llevaré las mías de estar por casa”
- Andrew: “Vale”
La Sra. Wen me recogió en su coche a las 17.00
horas, salimos de las instalaciones y nos fuimos a su casa a cenar, antes
pasamos por el supermercado para comprar algunas cosas para la cena.
- Sra. Wen: “Pase, Andrew, le presento a mi perrita, se
llama Lana, es muy agradable”
- Andrew: “Hola Lana, ¿cómo estás bonita?”
- Sra. Wen: “Parece que le ha gustado, normalmente es más
arisca con los extraños”
- Andrew: “Me gustan mucho los perros, son amigos muy fieles”
- Sra. Wen: “¿Le gusta cocinar?”
- Andrew: “La verdad, Sra. Wen, es que no se me da muy bien, pero
puedo ayudarla, a cortar una zanahoria llego”
- Sra. Wen: “Jajajaja, de acuerdo, pues vamos a la cocina.
Por cierto, aquí llámame Julia”
Era la primera vez que veía reír a la Sra. Wen,
sería el ambiente relajado, supongo,
- Sra. Wen: “Este plato es una receta familiar, me lo enseñó
mi madre, y a mi madre mi abuela, lleva algo de tiempo prepararlo, pero le
aseguro que está exquisito”
- Andrew: “Seguro, no ha empezado todavía y ya huele muy bien”
- Sra. Wen: “Jajajaja, pues espere a que esté cocinado, va a
saber lo que es bueno”
Allí estuvimos un buen rato, bastante
agradable, hablando sobre platos, comidas, gustos, cuando terminamos de hacer
la comida, preparamos la mesa, una mesa pequeña, para dos personas, y
comenzamos a hablar,
- Sra. Wen: “Me separé de mi marido hace ya casi 15 años,
casi no nos veíamos por el trabajo, mis hijos tienen sus vidas independientes
lejos de aquí y sólo nos vemos para Navidad, el resto del tiempo mi vida fuera
del trabajo es bastante aburrida, pasear a la perra, una partida de cartas con
las amigas del club, cosas de viejas aburridas, ¿sabe?”
- Andrew: “Bueno, usted no es tan vieja, aún le quedan muchos años”
- Sra. Wen: “Gracias por el piropo, se agradece viniendo de
un chico tan guapo y joven, pero una ya tiene sus años, si me cogiese más joven
usted no se me escapaba esta noche”
Me sonrojé un poco, de esos momentos que uno no
sabe bien qué decir,
- Andrew: “Bueno, sí, usted sigue siendo una mujer muy guapa.... por
cierto, el plato es realmente exquisito”
- Sra. Wen: “Gracias, Andrew, pero podrías ser mi hijo”
La charla continuó en un tono bastante relajado
y amable, pensé que la Sra. Wen me había llevado allí para hablar de lo que
ocurrió, pero parece que todo era para conocernos un poco mejor, lo cierto es
que era una mujer bastante sencilla fuera del trabajo, nada que ver con la
imagen de persona seria y tiesa, era una Sra. Wen que no conocía, allí era
simplemente Julia, y me resultó bastante agradable conocerla así, terminamos de
cenar y recogimos la mesa.
- Sra. Wen: “¿Quiere quedarse esta noche a dormir en mi
casa?, ya es muy tarde, no me gusta conducir de noche porque tengo ya la vista
algo cansada”
- Andrew: “Puedo llamar a un taxi, no se preocupe”
- Sra. Wen: “Insisto, ¿va a dejar sola a esta pobre
anciana?”
- Andrew: “Jajajajaja, está bien, está bien, la acompaño esta noche”
- Sra. Wen: “Gracias, a veces la soledad me agobia, aunque
me he acostumbrado”
Nos sentamos en el sofá a seguir charlando,
hasta que llegó la hora de ir a dormir,
- Sra. Wen: “Bueno, ya es hora de ir a dormir, le llevo
hasta su habitación”
Subimos las escaleras hasta el piso de arriba,
su habitación estaba justo frente a la mía,
- Sra. Wen: “Sólo hay un baño, lo suelo dejar cerrado, si
tiene que ir por la noche sólo le pido que toque a la puerta antes de entrar,
por si acaso”
- Andrew: “De acuerdo, buenas noches”
- Sra. Wen: “Buenas noches”
Y nos fuimos a dormir, apagó todas las luces y
puso la alarma de la vivienda, la perrita dormía junto a ella.
En torno a las 3.00 a.m. noté que me tocaban,
estaba profundamente dormido, pero movían mi cuerpo, me desperté, era la Sra.
Wen, con la mano me hacía un gesto de silencio, que me tumbase sin hacer ruido,
ella se metió en la cama conmigo, por la ventana entraba un poco de luz de una
farola de la calle, sacó una libreta y comenzó a escribir en ella (toda la
conversación a continuación se desarrolló escribiendo en hojas de la libreta y
folios):
- Sra. Wen (escrito en un papel): “No haga ningún ruido,
aquí hay micrófonos por todos los lados y tenemos un coche en la puerta
vigilándonos. Necesito saber qué ocurrió en Afganistán”
- Andrew: “Creo que usted ya lo sabe, no hace falta que le cuente
nada”
- Sra. Wen: “No, no lo sé, esperaba que usted me lo dijera”
- Andrew: “¿Nadie le ha informado?”
- Sra. Wen: “Le vuelvo a repetir que no”
- Andrew: “Elisabeth nos traicionó”
La cara de la Sra. Wen cambió repentinamente, o
no lo sabía, o actuaba muy bien, no me fiaba,
- Sra. Wen: “¿Elisabeth?, ¿cómo ocurrió?”
- Andrew: “Nos estaban esperando”
- Sra. Wen: “¿Elisabeth les avisó?”
- Andrew: “Sí”
- Sra. Wen: “No sé por qué, pero no me sorprende, por más
que veo esto una y otra vez no termino de acostumbrarme”
- Andrew: “No es la primera vez que ve una traición, supongo”
- Sra. Wen: “Llevo trabajando en esto casi 40 años, he visto
tantos casos que no los puedo contar, ¿se lo ha contado a alguien más?”
- Andrew: “No”
- Sra. Wen: “Está bien, no lo ponga en el informe, invéntese
cualquier cosa, diga que se tuvieron que separar porque les perseguían y no
sabe dónde está”
- Andrew: “¿Sospecha de alguien?”
- Sra. Wen: “Mire, después de 40 años del único que me fío
es de mi perra, es el único amigo verdaderamente fiel, por sospechar sospecho
hasta de usted, me resulta extraño que sólo usted haya vuelto de una misión tan
peligrosa. ¿Qué consiguió completar de la misión?, ¿contaminó el código?”
- Andrew: “No, como le dije nos estaban esperando, estaba todo
preparado para que el trabajo no sirviese para nada”
- Sra. Wen: “Entonces no ha conseguido nada”
- Andrew: “Volver con vida”
- Sra. Wen: “No se haga el gracioso, este juego ya lo
conozco, me está probando para ver lo que sé, son muchos años aquí”
- Andrew: “Entonces dígame lo que quiere que ponga en el informe”
- Sra. Wen: “No me gustan estos juegos, Andrew, creo que
usted no se fía de mí”
- Andrew: “Sra. Wen, me limito a hacer mi trabajo, me encargaron contaminar
el código, pero no lo he conseguido”
- Sra. Wen: “¿Qué ocurrió con los equipos anteriores?, ¿pudo
averiguar algo?”
- Andrew: “Sí”
- Sra. Wen: “Vamos, Andrew, por favor, sea un poco más
expresivo, comprendo que se sienta así porque la compañía le asignó como
compañera a alguien que le traicionó, o al menos eso es lo que usted dice”
- Andrew: “Todos los equipos anteriores murieron, los estaban
esperando, sabían que iban a llegar”
La Sra. Wen me miró con cara de sorpresa,
- Sra. Wen: “¿En qué se basa para afirmar eso?, ¿tiene
pruebas?”
- Andrew: “Vi como murieron en unos videos, en esos mismos videos vi
las imágenes de cuando cada uno de los equipos llegaban al aeropuerto,
incluidos nosotros”
- Sra. Wen: “Maldita sea”
Era la primera vez que veía a la impasible Sra.
Wen perder los papeles,
- Sra. Wen: “¿Ha podido hacer copia de esos videos?”
- Andrew: “No, tendrá que fiarse de mi palabra”
- Sra. Wen: “Sabíamos que podía haber topos en la compañía,
no es la primera vez, desde hace tiempo vengo sospechando porque ya son varias
misiones, todas relacionadas con el mismo asunto, las que fracasan”
- Andrew: “¿Las misiones relacionadas con el quinto clon?”
- Sra. Wen: “¿Lo vio?, ¿pudo verlo?”
- Andrew: “No sólo lo vi, le vencí y se quitó la vida”
- Sra. Wen: “¿El clon se quitó la vida?”
- Andrew: “Sí, se dio cuenta que sólo era un instrumento al servicio
de un asesino psicópata”
- Sra. Wen: “Eso, ¿tiene sentimientos?”
- Andrew: “No lo sé, no pude comunicarme con él, sólo por señas”
- Sra. Wen: “Usted descubrió cómo atacarle, sabía que no me
fallaría”
- Andrew: “No sé si fiarme de usted, aquí tienes que tener mucho
cuidado”
- Sra. Wen: “Hace bien, ha aprendido bien, tendrá que fiarse
de mí y yo de usted, no nos queda más remedio”
- Andrew: “En ese caso, tengo que decir algo más”
- Sra. Wen: “Dígame”
- Andrew: “Tengo el nombre actual y el domicilio de la persona que
más busca la compañía”
- Sra. Wen: “¿De quién vendió el informe original?”
- Andrew: “Sí”
- Sra. Wen: “Sólo por esa información la compañía le dará
mucho dinero”
- Andrew: “No me fío de la compañía, entiéndame, hay topos”
- Sra. Wen: “Y, ¿qué quiere hacer?”
- Andrew: “Ir a hablar con él”
- Sra. Wen: “Le seguirán”
- Andrew: “Sí, lo sé”
- Sra. Wen: “¿Qué quiere hacer?”
- Andrew: “Quiero que me encargue una misión en Centro América, que
dure 5 días, tiempo suficiente para encontrarle y hablar con él”
- Sra. Wen: “¿No me va a decir el nombre?”
- Andrew: “Confío en usted, pero deme un margen de seguridad”
- Sra. Wen: “De acuerdo, a cambio le pido una cosa, cuénteme
todo lo que pasó en Afganistán, necesito conocer exactamente qué ocurrió allí”
Me dio dos folios y escribí con pelos y señales
todo lo ocurrido, aunque me reservé contarle cómo derroté a la criatura, por si
acaso.
- Sra. Wen: “Bien, de esto le voy a subrayar lo que quiero
que ponga en el informe y lo que debe omitir, ¿de acuerdo?, sobre todo nada que
haga sospechar que conocemos de la traición de Elisabeth y de los equipos
anteriores, a partir de aquí ese será mi problema, también tengo dificultades
para identificar quién puede ser el topo, voy a tener que recurrir a viejos
amigos en los que puedo confiar”
- Andrew: “De acuerdo”
- Sra. Wen: “Una última cosa, Andrew”
- Andrew: “Dígame”
- Sra. Wen: “Me alegra ver que todavía puedo hacer que un
chico guapo como usted se empalme”
- Andrew: “Eh, no….. no….. , em, lo siento, es que cuando me
levanto, no sé….. lo siento”
- Sra. Wen: “No tiene nada que sentir, me voy muy contenta a
dormir, hacía tiempo que no sentía tantas ganas de estar con un hombre”
No sabía ni para dónde mirar, no sé, era ya muy
mayor, pero ...., al fin y al cabo Elisabeth se había alejado de mi vida…..
bueno, vamos a dejar ahí la historia.

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