Parte VI. VI.3.- Et primi novissimi
Parte VI
VI.3.- Et primi novissimi
Llegamos a las instalaciones, como siempre
tenía una nota en mi habitación, reunión al día siguiente a las 9.00 a.m. con
la Sra. Wen. Como de costumbre, puntualmente, allí estuve:
-
Sra. Wen: “Buenos días Andrew, ¿descansado?”
-
Andrew: “Buenos días, sí, gracias”
-
Sra. Wen: “Bien, acabo de leer su informe, nuestros expertos ya están
analizando el código de barras que ha aportado, en breve tendremos noticias.
Mientras tanto debo informarle de varios cambios en la compañía, por órdenes de
la nueva dirección vamos a ser apartados de la búsqueda de los laboratorios
durante un tiempo”
-
Andrew: “Pero, ¿cómo?, ya estamos cerca de uno de ellos”
-
Sra. Wen: “Las órdenes son incuestionables, como bien sabe, eso no ha cambiado”
-
Andrew: “Y, ¿a quién van a poner a buscarlos?, llevan ya más de 6 meses
buscando y todavía no han tenido ningún resultado, ahora estábamos cerca….”
-
Sra. Wen: “Usted ya ha cumplido bien su trabajo, en estos momentos es preciso
que usted trabaje en otro campo”
-
Andrew: “A ver qué me toca”
-
Sra. Wen: “Le informo que el traidor ha sido asesinado en la cárcel de máxima
seguridad”
-
Andrew: “¿En esa cárcel?, eso no es posible”
-
Sra. Wen: “Lamentablemente ha sido así, se están visionando las cámaras de
seguridad del edificio, pero hay un extraño apagón justo en la hora en que se
cometió el asesinato, esto complica aún más la situación”
-
Andrew: “No hay ninguna referencia ya, al menos no conocida”
-
Sra. Wen: “Sí, la hay”
-
Andrew: “¿Quién? ¿dónde está?”
-
Sra. Wen: “Elisabeth”
-
Andrew: “Y, ¿qué suponen que sabe Elisabeth?”
-
Sra. Wen: “Ese va a ser su nuevo trabajo, deberá sacar a Elisabeth toda la
información posible, en este momento se la considera una persona de vital
importancia para el caso y tiene asignada vigilancia 24 horas, sobre todo ahora
después de la muerte del traidor”
-
Andrew: “¿Está en peligro?”
-
Sra. Wen: “Es una posibilidad, quien mató al traidor seguro que conoce la
existencia de Elisabeth y tarde o temprano averiguará dónde está. Antes de que
eso suceda, debe usted tratar de sacarle el máximo de información posible”
-
Andrew: “Lo intentaré……”
-
Sra. Wen: “No, no lo intente, hágalo”
-
Andrew: “De acuerdo”
Me despedí de la Sra. Wen, era tiempo de
hablar con Elisabeth. Me dieron dos días libres, el día 11 de septiembre aproveché
para llamar a mi hermano Jason para ver cómo se encontraban,
-
Jason: “Hola Andrew, ¿cómo te va?”
-
Andrew: “Bueno, bien, no paro de trabajar, ya sabes que me gusta, ¿qué tal
estáis?”
-
Jason: “Bien…., bueno, vamos tirando”
-
Andrew: “Me alegro, ¿sabes algo de Louis?”
-
Jason: “Me alegro que me lo preguntes, verás Andrew, Louis me ha propuesto
invertir en una cartera de valores que está muy interesante, dice que se gana
mucho, y como yo gané mucho en la anterior, aquí me ha prometido que voy a
ganar el doble de lo que invierta…..”
-
Andrew: “Ya volvemos a las andadas……..”
-
Jason: “Que no, que no, que esta vez es mucho mejor, de verdad…….”
-
Andrew: “¿Y qué quieres?”
-
Jason: “Pues estaba pensando que cómo tú eres el único que puede administrar el
dinero de mi hijo, pues que me podías hacer un préstamo con ese dinero, y yo te
lo devuelvo con los beneficios…”
-
Andrew: “¿Y quién te ha dicho que te va a dar esos beneficios? ¿Louis?”
-
Jason: “Sí, sí, es una inversión segura y muy muy rentable, vamos a ganar mucho
dinero”
-
Andrew: “Y, ¿por qué no pruebas a ganar dinero trabajando?”
-
Jason: “Tú sabes lo miserables que son los sueldos de hoy día, apenas te dan
para malvivir, no llegamos a fin de mes, y ver todo el dinero que tiene mi hijo
ahí guardado……”
-
Andrew: “Ese dinero lo estoy empleando en pagarle buenos estudios, en su
comida, en su ropa, con tu sueldo más lo que te envío todos los meses, tenéis
para no pasar apuros”
-
Jason: “Sí, sí, y te lo agradezco, pero claro, al fin y al cabo ese dinero es
mío, lo gané yo invirtiendo, es injusto que lo manejes tú”
-
Andrew: “Mira, Jason, no voy a discutir contigo, ese dinero no se toca, y como
me entere que te metes en créditos con bancos otra vez para meterte en los
rollos de Louis y la empresa de Philip te retiro la custodia del niño”
-
Jason: “¿No serías capaz de retirar la custodia de mi hijo?...., vamos tío, que
eres mi hermano”
-
Andrew: “¿Qué no soy capaz?, tú prueba a invertir un céntimo en esa estafa y
verás si soy capaz o no”
-
Jason: “No seas mentiroso, ESO NO ES UNA ESTAFA……YO HE GANADO MUCHO DINERO
INVIRTIENDO ALLI, y ahora tú me lo has quitado”
-
Andrew: “Ni tú has ganado dinero con esa estafa, ni yo te lo he quitado”
-
Jason: “Yo gané 250000 dólares invirtiendo 150000 dólares”
-
Andrew: “Tú no has ganado nada de nada, y se acabó la discusión, pásame con tu
mujer”
-
Jason: “No me da la gana, eres un imbécil”
Y me colgó, este pedazo de idiota se iba a
dejar engañar otra vez, así que llamé directamente al móvil de su mujer,
-
Anne: “Hola Andrew”
-
Andrew: “Hola Anne, ¿todo bien?”
-
Anne: “No, tu hermano me tiene muy preocupada, ha empezado otra vez con las
bobadas que le mete tu hermano Louis en la cabeza, no ha aprendido con una vez”
-
Andrew: “¿Estás trabajando?”
-
Anne: “Sí, y tengo miedo de que tu hermano vuelva a perderlo todo y quedarnos
en la calle otra vez……”
Se puso a llorar, no podía dejar aquello
así,
-
Andrew: “Escúchame, no le digas nada a Jonás, ¿a nombre de quién está la casa
ahora mismo?”
-
Anne: “A nombre de los dos”
-
Andrew: “¿Tenéis separación de bienes?”
-
Anne: “No”
-
Andrew: “Vale, pues escúchame, vas a ir a un abogado que te voy a indicar, y le
dices que te redacte la separación de bienes, amenaza a Jason con que si no la
firma, os vais a separar”
-
Anne: “No, pero no quiero separarme…… le quiero”
-
Andrew: “Ya, ya lo sé, pero hay que protegerte a ti y al niño, mi hermano no
tiene dos dedos en la frente, a tu hijo ya le he protegido, si quieres que te
ayude a ti también, por lo menos no te quedarás sin casa y te verás en la calle
viviendo debajo de un puente”
-
Anne: “Está bien, está bien, lo haré”
Me costó algo más de tiempo convencerla,
pero finalmente lo hice, así que ella y Jonás hicieron separación de bienes, la
vivienda quedó a nombre de ella, así que si Jonás se endeudaba el único
afectado sería él. Parece mentira cómo se puede engañar a una persona una y
otra vez con el mismo cuento y que siga cayendo, el problema es a todos los que
arrastra en su caída, ya había protegido a su hijo, ahora la tenía que proteger
a ella, Jonas era un caso perdido.
También llamé a mi madre para ver cómo
estaba, la conversación transcurrió de una forma bastante agradable, la muerte
de mi padre y vernos a los tres hijos algo más unidos en aquellos momentos la había
afectado y cambiado por dentro, me alegró mucho hablar con ella en un tono más
humano, me despedí diciéndola que la quería, y ella me dijo que me quería
mucho, así me gustaba mucho más.
Y llegó el día, el 13 de septiembre a las
9.00 a.m. me levanté de la habitación y me subí a una furgoneta que me llevó
hasta la ubicación de Elisabeth en medio de muchas medidas de seguridad, estaba
recluida en una mansión a las afueras de la ciudad, no faltaba de nada, lo
único que no podía salir de aquel lugar sin escoltas, así que allí fui, a pesar
de todo no podía ocultar mis sentimientos hacia ella, la seguía queriendo y a
la vez sentía una cierta repulsión por su traición, en torno a las 12.30 a.m.
nos vimos, nada más verme la expresión de su rostro cambió, se volvió más
feliz,
-
Elisabeth: “Hola, ¿qué tal estás?
-
Andrew: “Hola, bueno, jugándome el cuello para variar, pero bien, sigo vivo que
no es poco”
-
Elisabeth: “Ah, cuánto echo de menos un poco de acción, aquí me aburro
muchísimo, estoy vigilada las 24 horas, no me puedo mover sin que alguien me
siga, no puedo hablar sin que me escuchen, no puedo ir al baño sin que me
pregunte dónde voy…….”
-
Andrew: “Te noto agobiada”
-
Elisabeth: “Agobiada, asqueada, cansada……, no sé muy bien cómo decirte”
-
Andrew: “Bueno, vamos a ver si arreglamos esto un poco, te invito a comer”
-
Elisabeth: “No puedo salir de aquí, desde la muerte de….”
-
Andrew: “Sí, ya lo sé, lo siento”
-
Elisabeth: “Era cuestión de tiempo, ya lo tenía asumido”
-
Andrew: “¿Cuestión de tiempo?, ¿por qué?”
-
Elisabeth: “Vamos dentro mejor, y te cuento mientras hago la comida”
-
Andrew: “Vale, te ayudo, me voy a quedar por aquí unos días que me han dado
libres, así que tenemos tiempo”
Su rostro reflejó más alegría todavía,
-
Elisabeth: “Bueno, pues así mejor, así tendremos tiempo para hablar y para……”
En ese momento sólo se me ocurrió hacer un
movimiento de cejas arriba y abajo repetitivo, y se rio. Pasamos al interior de
la vivienda, por fuera parecía grande, pero por dentro lo era aún más, era una
gran mansión, conté al menos unos 15 miembros de seguridad repartidos por
distintas zonas, además de cámaras de seguridad y dispositivos de alarma.
Imaginé que allí habría micrófonos hasta para escuchar el maullido del gato,
así que había que hablar con una cierta precaución, la mejor forma era cómo me
enseñó la Sra. Wen, mediante notas manuscritas por la noche, así que había que
esperar a la noche, mientras tanto, tocaba recordar nuestras vivencias de aquel
viaje maravilloso,
-
Andrew: “¿Te acuerdas de nuestro viaje?”
-
Elisabeth: “Jajajajajaja, sí, claro, ¿cómo olvidar algo así?, fue maravilloso,
lo más bonito que he vivido en mi vida”
-
Andrew: “Bueno, eso se lo dirás a todos”
Elisabeth me miró fijamente en ese momento,
y con una voz que le salió de lo más profundo de su corazón:
-
Elisabeth: “No, eso sólo te lo he dicho a ti, en mi vida había conocido a nadie
como tú, y lo sabes, no juegues con eso”
-
Andrew: “No, tranquila, sólo era una broma”
-
Elisabeth: “No me gustan ese tipo de bromas”
-
Andrew: “Lo siento, de verdad, lo siento, perdóname, no era mi intención”
-
Elisabeth: “Está bien”
-
Andrew: “Oye, ¿te acuerdas del ascensor en el sur de Gran Canaria?”
-
Elisabeth: “Jajajajajajajaja, sí, ¿ y te acuerdas de la señora mayor cuando
salimos del ascensor?”
-
Andrew: “Jajajajajajaja, sí, gritaba que la dejaran entrar primero y se puso a
empujar a la gente, jajajajaja”
-
Elisabeth: “Jajajajajaja, qué risa, si no fuera porque estaba más preocupada de
otra cosa…….”
-
Andrew: “¿De qué otra cosa?”
Para qué pregunté aquello, ella no había
estado con ningún hombre desde lo nuestro, y yo sólo estuve con la Sra…….
(corramos un tupido velo), pues lo cierto es que con poquito ya prendía la
mecha, así que ni terminamos de hacer la comida, en esta vida hay preferencias,
claro está, y cuando las ganas de tener sexo aprietan con la mujer a la que
amas pues todo lo demás puede esperar. Allí se quedó la comida, fuimos
directamente a la habitación como león y leona en celo, había que cerrar la
puerta porque los de seguridad andaban dando vueltas incluso dentro de la casa,
a partir de ahí fuera la vergüenza, aún puedo imaginar la cara de los agentes
al escuchar los gritos de placer, estuvimos sin parar hasta la 1.00 a.m. del
día siguiente, y nos levantamos porque a pesar de todo el hambre también llega
un momento en que aprieta, así que bajamos, comimos un poco y a seguir con la
faena, nos quedamos dormidos a las 11.00 a.m. de la mañana, nos despertamos a
las 17.00, bajamos a comer, y volvimos a subir, así sin parar, aquello siguió y
siguió hasta el día siguiente, ya no sabía ni la hora en la que vivía, sólo me
preocupaba de estar con ella, junto a ella, de tenerla en mis brazos, de
hacerla feliz, de amarla, de hacer que disfrutara del sexo, sólo quería que
esos momentos juntos valiesen para toda una vida. Era como si esos momentos
fuesen esa vida que los dos deseábamos vivir, si por un momento pudiéramos
salir de aquel mundo en que nos habíamos metido y vivir una vida normal, cielo
santo como deseé en aquel momento tener una vida junto a ella, soñábamos con
tener un trabajo normal y vernos así todas las noches, todos los días……., pero
sólo era un sueño, teníamos que volver a la cruda realidad.
Al día siguiente la situación se fue
normalizando algo más, pasamos de haber descargado toda nuestra pasión a momentos
más relajados, esa noche tocaba comenzar a averiguar el encargo que la Sra. Wen
me había hecho, en torno a la 3.00 a.m., la desperté,
-
Andrew: “Elisabeth, Elisabeth….. despierta, despierta…..chsssss”
-
Elisabeth: “¿Qué ocurre cariño?”
En ese momento abrí el bloc de notas y
comencé a escribir (toda la conversación siguiente fue por escrito):
-
Andrew: “Sabemos que tu vida corre peligro, necesito que me ayudes para poder
ayudarte”
-
Elisabeth: “Sácame de aquí, no soporto esto”
-
Andrew: “Tranquila, vamos por pasos, ¿quién quería matar a tu padre?”
-
Elisabeth: “Mucha gente, esto va más allá de mi padre”
-
Andrew: “¿Mucha gente? ¿Quiénes?”
-
Elisabeth: “Mucha gente, muy poderosa”
-
Andrew: “¿De qué países? ¿quiénes son?”
-
Elisabeth: “Son de muchos países, están por todas partes, están en gobiernos,
multinacionales, fundaciones, organizaciones de todo tipo”
-
Andrew: “¿De cuánta gente estamos hablando?”
-
Elisabeth: “Miles de personas, y todas muy poderosas”
-
Andrew: “No entiendo, ¿qué buscan?”
-
Elisabeth: “El poder de la criatura, asistí a una de las reuniones, muchos
querían hibridar a sus hijos con la criatura para hacerlos más fuertes, mi
padre les prometió que sus hijos serían hibridados y tendrían un poder que
ningún otro ser humano podría parar”
-
Andrew: “Están locos, no saben con lo que están jugando”
-
Elisabeth: “Eso les da igual, sólo buscan poder y gloria, si para ello tienen
que exterminar a la raza humana y crear una nueva raza, no dudarán en hacerlo”
-
Andrew: “¿Estás segura de eso?”
-
Elisabeth: “Sí, los conozco muy bien, no tienen ningún escrúpulo, en aquella
reunión hablaban abiertamente de que la especie humana se extinguiría pronto,
los efectos del cambio climático sobre el planeta resultarían devastadores para
finales de siglo y había que buscar una solución, había que buscar cómo
sobrevivir en el espacio, ahora tenían la oportunidad, habían contactado por
fin con quien podía darnos ese conocimiento que tanto ansiábamos”
-
Andrew: “¿Y no sería mejor tratar de poner arreglo a problemas como el cambio
climático?”
-
Elisabeth: “A ellos el cambio climático o la especie humana les da igual, sólo
quieren dinero y poder inmediato, y para sus hijos buscan sacarlos fuera del
planeta o hibridarlos ahora que tienen la oportunidad, quieren ser los primeros”
-
Andrew: “Homo homini lupus est”
-
Elisabeth: “Sí, el ser humano es un lobo para el ser humano, no podemos frenar
ni nuestra propia extinción”
-
Andrew: “Dios mío, el poder ciega a los seres humanos, los vuelve irracionales,
no saben con lo que están jugando, he visto lo que una sola de esas criaturas
puede hacer con cualquier ser humano, no me imagino un grupo de híbridos
controlando las mentes de cualquier persona a su voluntad”
- Elisabeth:
“Híbridos y no híbridos, en aquella reunión hablaron del desarrollo de una
criatura original también”
-
Andrew: “Sí, pero, ¿dónde?”
-
Elisabeth: “No lo sé, nunca lo he sabido, sólo he conocido dos laboratorios, el
de Australia y el de Afganistán, pero no sé dónde están desarrollando el resto”
-
Andrew: “¿Puedes reconocer a alguna persona de aquella reunión?”
-
Elisabeth: “No suelen salir mucho en la prensa, pero hay unos cuantos
directivos de multinacionales y miembros que están en distintos gobiernos,
personas muy influyentes”
-
Andrew: “¿Alguno de ellos sabrá algo de la ubicación de los laboratorios?”
-
Elisabeth: “No lo sé, a ellos la compañía sólo les ofrecía un vientre de alquiler,
ellos donaban su semen, pagaban mucho dinero y con eso se generan los híbridos,
sus herederos, sus hijos”
-
Andrew: “Qué barbaridad, hasta de algo así se hace un negocio”
-
Elisabeth: “No sé de qué te sorprendes, así es el ser humano”
-
Andrew: “No me sorprendo, pero no me acostumbro a la mezquindad del ser humano.
¿Hay algo que recuerdes que te dijo tu padre que pueda ser una pista?”
-
Elisabeth: “No, nada en particular….., aunque el recitaba mucho un párrafo de
la Biblia y que quería que recordase siempre”
- Andrew:
“¿Cuál es?”
-
Elisabeth: “Sic erunt novissimi primi et primi novissimi multi sunt”
-
Andrew: “Los últimos serán los primeros….. sí…., ¿qué quiere decir?, ¿se había
arrepentido?”
-
Elisabeth: “No lo sé…..”
En ese momento se oyeron disparos en el
exterior de la vivienda, salté rápidamente de la cama y………

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