Parte VI. VI.I.- Los hombres pájaro
Parte VI
VI.1.- Los hombres pájaro
Aquel hombre fue detenido, Elisabeth tenía
que permanecer detenida e iba a ser juzgada, si bien había colaborado con la
policía y había jugado un papel importante avisando a la Sra. Wen de su
ubicación en todo momento, fue indispensable para que la detención fuese un
éxito, aquello iba a suponer una importante reducción de su condena, por el
momento tenía que permanecer en arresto domiciliario con vigilancia las 24
horas.
Ahora se abría un reto aún más complejo que
los anteriores, había que localizar todos los laboratorios, había que localizar
el código original con la secuencia genética completa y había que descifrarlo,
para ello necesitábamos la colaboración de Elisabeth o de aquel traidor.
La compañía pasó a depender de varios
gobiernos occidentales, se cambiaron los órganos directivos, y a partir
de entonces toda la información pasó a ser confidencial, se seguía trabajando
normalmente cumpliendo encargos pero todos estaban controlados y supervisados
por miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad de varios países, nada escapaba
del control público. El traidor ingresó en un centro de máxima seguridad, dónde
sólo se encierra a los peores criminales, salir de allí era prácticamente
imposible. Se intentó sacar de todas las formas posibles al traidor el lugar
dónde almacenaba la traducción completa del código, pero la única confesión
fiable que se pudo obtener era que estaban almacenados en el laboratorio
principal, dónde se encontraba la criatura original, no hubo forma de saber en
qué lugares se encontraban esos laboratorios, se buscó en todos los
ordenadores, se revisaron todos los despachos con todo tipo de instrumentos, se
intentó utilizar distintas sustancias con el traidor, pero no hubo forma, aquel
hombre había descubierto la forma de burlar incluso a algunas sustancias y
medidores creando en su cerebro falsos recuerdos, de alguna forma había “contaminado”
su mente y no era posible diferenciar realidad de ficción, no daba información
fiable. Se revisaron minuciosamente todas las cuentas de la compañía para ver
con quienes trabajaba, en todos los países y paraísos fiscales en los que
trabajaba, se escrudiñó durante 6 meses hasta el último detalle, pero aquello
no avanzaba, lo había ocultado todo muy bien.
Se intentó localizar señales de radio en
todas las frecuencias posibles para intentar detectar si alguna de las
criaturas en otro laboratorio las utilizase, pero todo esfuerzo era en vano,
como ocurría en Afganistán, habrían desarrollado inhibidores de frecuencia
capaces de anular toda señal una vez sabían cómo se comunicaban las criaturas y
cómo les podían localizar. El tiempo corría en nuestra contra, aquellos
laboratorios tenían que estar recibiendo apoyo y financiación de otras fuentes
ahora que la compañía estaba siendo vigilada, pero, ¿de dónde?, ¿de quién? ¿de
quienes?. Era evidente que en aquello estaba implicada mucha más gente, el
traidor era sólo la punta del iceberg, es cierto que era quien tenía el código
original y la forma de descifrarlo, pero es muy probable que hubiese dejado a
alguien más encargado, ¿a quién? ¿dónde?. Toda esa gente estaba al margen de
cualquier tipo de ley, probablemente inversores privados de paraísos fiscales a
los que era imposible fiscalizar, era enormemente complejo seguir sus
movimientos.
Uno de los investigadores propuso entonces una
idea para trabajar en paralelo, era simple, aquellos laboratorios necesitarían
suministrarse de algunas fábricas que serían las que les proporcionasen
materiales y maquinaria similares a los que se proporcionaban al laboratorio
oficial de Australia, por lo tanto sería aconsejable seguir la pista de los
pedidos de suministro de las diferentes fábricas en los últimos años,
especialmente aquellos materiales indispensables para la modificación genética.
Así se hizo, se encargó una inspección oficial en los diferentes países donde
se encontraban las fábricas coordinando todas las policías, aquello iba a llevar
su tiempo, algunos países y empresas eran más reacias a colaborar, aludían que
aquello podía dañar su imagen y era información reservada que podría manejarse
por la competencia, hubo que recurrir a sentencias rápidas de jueces e incluso
amenazas de impedir que vendiesen en algunos países. El tiempo seguía corriendo
en nuestra contra, y aquello se hacía eterno, los meses pasaban, las empresas,
incluso con órdenes judiciales, daban información parcial, y si la fábrica
estaba situada en países con menor regulación, directamente daban información
falsa o la retrasaban una y otra vez.
Había que actuar de otra manera,
probablemente quien estuviera comprando en alguna de las fábricas estaría
utilizando algún canal opaco que no dejase rastro, sin embargo, todo lo que pasa
por un ordenador, de una forma u otra, deja algún tipo de rastro, se decidió
entonces enviar grupos especiales de operación a extraer información de
aquellas empresas, en aquel momento era la única pista fiable que podíamos
seguir, los laboratorios podían estar ubicados en muchos lugares del planeta y
todos serían subterráneos, sin algún dato fiable aquello era buscar una aguja
en un pajar.
La Sra. Wen me propuso entonces dos
opciones, una era volver al laboratorio de Afganistán e intentar extraer de
allí toda la información posible, pero aquella instalación la financiaba Abdul,
y estaba muerto, los informes de la inteligencia en la zona indicaban que
aquellas instalaciones permanecían cerradas por falta de financiación, no
sabíamos el estado de los materiales que allí quedaban, es posible que hubieran
destruido todo. La segunda opción era visitar una fábrica ubicada en
Kirguistán, en la provincia de Osh, esa fábrica prácticamente no había dado
nada de información, y por su proximidad al laboratorio de Afganistán, parecía
probable que les hubiese suministrado parte del material, la fábrica estaba
abierta, los datos oficiales decían que tenía gran cantidad de trabajadores, y
aunque vendía a empresas por distintas zonas del mundo, lo cierto es que
parecía que el número de trabajadores en relación a los datos de fabricación
que declaraban no correspondían. Así que entre los dos optamos por hacer una
visita a las instalaciones y sacar el máximo de información posible.
Me haría pasar por un importante director de
laboratorios genéticos en un país que necesitaba un pedido grande de
suministros para abrir un nuevo laboratorio en un país de Asia Central. Así que
preparamos todo, me proporcionaron nueva documentación, y un nuevo compañero, su
nombre era Nahir, kirguiso y musulmán, íbamos a trabajar codo con codo y no teníamos
tiempo para crear lazo, así que simplemente me tenía que fiar de él. Eran
tiempos difíciles, las relaciones con los musulmanes por aquel entonces iban
empeorando, y la desconfianza mutua cada vez mayor, la sucesión de distintos
atentados por todo el mundo y la radicalización habían creado un nuevo enemigo,
el problema era que en cualquier momento podían cambiar de bando, lo que
dificultaba las relaciones de confianza.
Sin tiempo para mucho más, recogimos los
nuevos pasaportes e iniciamos el viaje hacia el aeropuerto de Osh, desde dónde
tomaríamos un taxi hasta el hotel, y a la mañana siguiente nos reuniríamos en
aquel hotel con los dueños de la fábrica para hablar de negocios, aunque
nuestro objetivo era ir hasta la fábrica para poder entrar a sus ordenadores.
Nahir era un hombre muy religioso, cumplía
estrictamente con los preceptos de la religión musulmana, por lo que debía rezar
5 veces al día, no podía comer determinados alimentos y había que respetar sus
costumbres, la operación debía iniciarse a partir de las 21.00, una vez hubiese
terminado su último rezo del día. El plan era pedir a los dueños de la fábrica
hacer una visita a la misma para comprobar el estado de las instalaciones,
durante la visita grabaríamos todas las medidas de seguridad de la fábrica, la
situación de las cámaras, las salas de ordenadores, iríamos haciendo un plano detallado
para poder entrar durante la noche.
Por la mañana, el 5 de septiembre de 2006 a
las 10.00 a.m. hora local de Osh contactamos en la recepción del hotel con los
dueños de la fábrica,
-
Nahir (hablando en kirguis): “Buenos días señores, mi nombre es Nahir, y mi
jefe, el Sr. Brown, dueño de la cadena de laboratorios más importantes de su
país”
- Representante
de la fábrica (inglés): “Buenos días señores, mi nombre es Munir, soy el encargado
de relaciones internacionales y exportación de nuestra fábrica, es un honor
conocerles. Les presento a los señores Nadir y Jalil, son los dueños de nuestra
fábrica”
-
Andrew y Nahir: “Un placer, encantado de conocerles”
- Nahir
(kirguiso): “Como les indicamos en nuestro correo electrónico y en la posterior
conversación telefónica, estamos interesados en abrir un nuevo laboratorio en
Asia Central y estamos buscando la mejor ubicación posible, se trata de una
inversión cercana a los 50 millones de dólares. Para ello necesitamos conocer a
los proveedores de material que se encuentran por los distintos países y ver la
capacidad de suministro que tienen”
-
Munir (inglés con acento kirguiso): “Entonces han venido al lugar adecuado,
como ustedes saben las inversiones en nuestro país son seguras y están
protegidas por el gobierno. En cuanto a la capacidad de nuestra fábrica
servimos materiales a prácticamente todo el mundo, trabajamos con empresas de
distintos países y tenemos una entrega de materiales rápida y efectiva, siempre
entregamos a tiempo nuestros pedidos”
-
Nahir (kirguiso): “Hemos leído todos los informes que nos han enviado, y desde
luego la seriedad de su empresa es incuestionable, no obstante a mi jefe le
gustaría ver primero la fábrica y la calidad de los suministros”
-
Jalil (inglés con marcado acento kirguiso): “No se preocupen, pueden ustedes hablar
en inglés, comprendemos bien todo cuanto dicen”
-
Nadir (inglés con acento británico): “Sí, no es ningún problema, yo estudié en
una prestigiosa universidad inglesa, así que podemos hablar con
total confianza”
-
Andrew: “Bien, perfecto entonces. Como comprenderán nuestra inversión es de
muchos millones de dólares y crearemos cientos de puestos de trabajo directos y
muchos más indirectos, como les ha comentado Nahir necesitamos primero ver la
calidad del material que nos van a suministrar, en mi país de origen las
exigencias de calidad son muy altas, y parte del material que nos suministren
irá a los laboratorios allí situados, hablamos de un negocio de millones de
dólares”
- Jalil:
“Comprendemos perfectamente su punto de vista, pero puede usted preguntar a un
grupo de laboratorios de su país con el que trabajamos habitualmente,
comprobará la calidad de los suministros”
Parece que había que insistir algo más de
forma diplomática,
-
Nahir (inglés): “Claro, ya lo hemos hecho, y nos han dado muy buenos informes
de ustedes, aunque son competencia, y cuando el informe viene de la competencia
preferimos ver con nuestros propios ojos……”
-
Nadir: “Jajajajaja, ustedes los occidentales y su competencia, pero no se
preocupe, claro que entiendo lo que eso significa, para eso me he educado en su
cultura, para mi socio Jalil es algo más difícil de comprender, aquí la palabra
tiene mucho más valor que en su cultura, si no me hubiese educado en su forma
de ver el mundo probablemente lo que me piden sería una ofensa, deben
comprender que hay otras formas de pensar”
-
Andrew: “Por supuesto, eso es algo que comprendemos perfectamente, estamos
acostumbrados a trabajar en distintos países, y comprendemos que hay distintas
formas de pensar”
Los tres miembros de la empresa hablaron en
kirguiso durante unos momentos, y a continuación,
-
Munir: “Podrán ustedes visitar la fábrica pasado mañana por la mañana a las
10.00 a.m., un coche de nuestra empresa pasará a recogerles y allí les
estaremos esperando”
-
Andrew: “De acuerdo, les estaremos esperando, como Nahir es kirguiso
aprovecharemos para hacer turismo”
-
Nadir: “Muy bien, Sr. Andrew, disfrute de la comida y las tradiciones de
nuestra tierra, seguro que le encantarán”
-
Andrew: “Sin duda, es una hermosa tierra”
-
Munir: “De acuerdo, nos vemos pasado mañana, disfruten de su estancia”
Así nos despedimos todos, teníamos que
esperar hasta el día 7 de septiembre, estaba claro que iban a preparar la
fábrica para la visita, seguramente en sus planes no estaba enseñarla, pensaban
que con la opinión de otras empresas que trabajasen con ellos sería suficiente,
la salida de no fiarse de la competencia de Nahir fue muy buena. Preparamos el
equipo de grabación, era una microcámara integrada en una diminuta unidad de
almacenamiento de más de 1 TB, con capacidad para grabar y enfocar mediante el
reloj que llevaba en mi muñeca derecha, bastaba con tocar el reloj para mover
el foco y girar la cámara, una maravilla tecnológica imperceptible al ojo
humano.
El día 7 de septiembre a las 10.00 a.m. el
coche de la empresa nos estaba esperando en la puerta y nos llevó hasta la
fábrica, estaba en la base de la montaña, allí nos recibieron Munir y Nadir,
-
Munir: “Bienvenidos a nuestra fábrica”
-
Nadir: “Pasemos al interior y les mostraremos algunas partes de la misma,
comprenderán que por motivos de seguridad no podemos mostrarles todas las
partes de la misma”
-
Andrew: “No se preocupe, lo comprendemos perfectamente, nos interesa
especialmente la parte relacionada con la calidad del producto final y la
fabricación, ver qué estándares siguen”
-
Munir: “Claro, por supuesto, síganos por favor”
Comenzamos a grabar, la fábrica tenía muy
buenas medidas de seguridad, un muro de hormigón rodeaba la fábrica y en la
parte superior del muro tenía alambre de espinas, tras pasar el muro una valla
electrificada. Antes de llegar a la fábrica había dos controles de carretera,
en la puerta principal había dos tanquetas del ejército las 24 horas del día
con un grupo de soldados armados, la fábrica tenía además vigilancia interna
las 24 horas del día, parejas de soldados con perros recorrían el exterior y el
interior de la fábrica continuamente, además había cámaras de seguridad con
varios circuitos, detectores de movimiento, sensores en todas las puertas y
ventanas conectados a una alarma central. No nos enseñaron la sala central
dónde estarían todos los ordenadores de la fábrica, pero vimos el acceso a una
zona restringida a la que había que acceder con tarjeta. Iba a ser
verdaderamente complicado entrar a aquella fábrica, no teníamos ningún plano de
la misma para ver si podía tener algún punto débil. La fábrica no tenía
conexión a internet con el exterior, todo era una red interna que estaba dentro
de la fábrica. Vimos toda la zona de montaje, y la zona desde la que salían las
mercancías desde arriba, no nos dejaron bajar hasta allí. En la parte de arriba
tenía un helipuerto con un helicóptero, y en las cercanías de la fábrica una
pista de aterrizaje para aviones de carga y descarga ligeros.
Hicimos las preguntas pertinentes acerca de
los estándares de fabricación y algunas comprobaciones del material terminado
que nos dieron, nos habíamos estudiado bien el tema e hicimos preguntas muy
técnicas, quedaron convencidos. Finalmente nos despedimos en torno a las 12.00
a.m.,
-
Munir: “Esperamos que la fábrica haya sido de su agrado”
Era evidente que habían preparado la fábrica
para nuestra visita, así que por cortesía,
-
Andrew: “Por supuesto, hemos quedado muy satisfechos, si nuestra competencia
trabaja con ustedes es porque ustedes son buenos y serios con sus entregas y la
calidad del material”
-
Nadir: “Nos agrada escuchar esto de usted, por supuesto cumpliremos debidamente
con todos los pedidos que nos hagan, ¿cuándo empezamos?”
-
Andrew: “Bueno, como sabe ahora debo transmitirle la confianza que hemos visto
a nuestro Consejo de Administración de la empresa, que será finalmente quien
tome la decisión definitiva, desde luego le puedo asegurar que mi informe será
positivo”
-
Nadir: “Muy bien, entonces esperamos noticias suyas, para nuestro país sería un
honor si ustedes se decidiesen finalmente a instalar también su laboratorio
aquí, se le darían muchas facilidades, además del suministro que nosotros les
demos desde aquí”
-
Andrew: “Por supuesto, todo eso se valorará positivamente, aunque la
negociación con el gobierno la llevará otra persona especialista en ese tema”
-
Nadir: “Si necesitan cualquier tipo de ayuda, no dude en pedírmela”
-
Andrew: “Lo tendré en cuenta”
Nos despedimos, el coche de la empresa nos
llevó hasta el hotel, aún nos quedaban dos noches más allí, ahora deberíamos
preparar todo para hacer el trabajo la noche del día 8 de septiembre, ya que el
9 de septiembre salía el avión de vuelta. Cuando llegamos al hotel,
visualizamos las imágenes de la fábrica,
-
Andrew: “Va a resultar muy complicado entrar ahí, y luego moverse por el
interior”
-
Nahir: “Sí, tiene muchas medidas de seguridad, por carretera descartamos
entrar, es imposible, por los muros también imposible, tienen un grosor de casi
un metro de hormigón armado, más de 3 metros de altura, en la parte de arriba
hay alambradas con espinos, y aunque crucemos después tenemos la valla
electrificada, con guardias vigilando continuamente todos los rincones”
-
Andrew: “Sí, pero ya sé cómo lo vamos a hacer”
- Nahir:
“¿Tienes alguna capa de invisibilidad?”
-
Andrew: “No, ¿has practicado alguna vez el “wingsuit”?”
-
Nahir: “No, he saltado en paracaídas, pero nunca he sido un hombre pájaro”
-
Andrew: “Bien, pues prepárate, antes de venir estuve visionando imágenes de la
fábrica por satélite, vi las medidas de seguridad, no podía ver las del
interior de la fábrica, pero sí las del exterior. El helipuerto no está
vigilado en ningún momento, así que he traido dos trajes para hacer Wingsuit,
saltaremos por la noche desde una de las montañas que está cerca de la fábrica,
los trajes son de color negro, así que no podrán vernos, tenemos que dirigir
nuestro vuelo hacia la fábrica y posarnos justo sobre el helipuerto, desde ahí
iremos a la zona de mercancías y miraremos las etiquetas de los destinos de los
bultos que tienen allí, grabaremos todas las etiquetas, no te preocupes si no
vienen nombres, basta con los códigos de barras, esos son universales y
necesitan usarlos para pasar las fronteras de los países aunque lo envíen como
otro tipo de mercancía lo que nos importa es el país a dónde van, ya allí se
hará el seguimiento, a partir de ahí podemos extraer toda la información, sólo
necesitamos localizar un nombre diferente al de algunas de las empresas con las
que trabajan. Si eso no fuese suficiente, tendríamos que entrar al interior de
la fábrica, aunque eso lo tendremos como segunda opción”
-
Nahir: “¿Y quieres que vuele como un hombre pájaro?, ¿estás loco?, no tengo
ninguna experiencia en controlar ese traje, me voy a matar”
-
Andrew: “Tranquilo, si te sirve sólo he hecho un salto con ese traje y casi me
mato, pero aquí estoy, así que si he podido tú también podrás”
-
Nahir: “Pero, ¿tú sabes lo difícil que es volar con eso?”
-
Andrew: “Sí, pero no hay otra opción, un paracaídas es demasiado lento, nos
podrían ver”
-
Nahir: “Me vas a matar”
-
Andrew: “Ya, bueno, hay que acostumbrarse”
-
Nahir: “Y luego, ¿cómo saldremos de ahí?”
-
Andrew: “Desde la zona de mercancías hay que dejar inconscientes a dos
guardias, para eso llevo unas esporas por aquí. Cuando
tengamos lo que necesitamos llamarás a los guardias haciéndote pasar por uno de
ellos, dirás que me has capturado, cuando se acerquen tápate la cara, tiraré
las esporas y al cabo de dos o tres minutos ellos obedecerán todas tus órdenes.
Entonces cambiaremos nuestras ropas por las de ellos, si tenemos que entrar en
la fábrica, les meteré un dardo para dejarlos dormidos dos horas, si no les
harás pasar por prisioneros, dirás que han entrado a robar a la fábrica, ellos
dirán que sí, que son ladrones, los sacaremos hacia el exterior al puesto de
mando, donde los entregarás, desde ahí saldremos los dos paseando al exterior
con la excusa de fumar un cigarrillo, buscaremos las sombras de la noche y
saldremos corriendo de allí, en la oscuridad de la noche y vestidos como
soldados pasaremos desapercibidos. Tendremos que correr hasta dónde está el
coche, en la parte alta de la montaña, nos llevará un par de horas más, allí
cogeremos las ropas que dejaremos dentro del coche, nos cambiaremos y
volveremos al hotel, ¿está claro el plan?”
-
Nahir: “Clarísimo, nos vamos a matar”
-
Andrew: “Jajajajajajaja, así me gusta, con optimismo, vamos a alquilar un
coche, anda”
Nahir no paraba de murmurar sobre lo de
saltar como un hombre pájaro, estaba obsesionado con aquello, "volar
como Superman", decía. Alquilamos el coche, y ese día fuimos a investigar la
mejor forma de acceder a las montañas con el todo terreno, y el mejor sitio
para ocultarlo, hicimos un plano de la zona y localizamos el mejor sitio para
realizar el salto.
Por la tarde del 8 de septiembre no volvimos
al hotel, dimos paseos con el coche por la zona, a las 0.00 fuimos hacia la
zona de la montaña desde la que íbamos a hacer el sato, en torno a las 00.30
llegamos, nos pusimos los trajes negros de hombre pájaro, ocultamos el coche
con unas ramas y hojas, y nos dispusimos a saltar, aunque no era la hora, Nahir
se puso a rezar, estaba claro que era su primer salto como hombre pájaro, y
sólo teníamos una oportunidad, había que acertar en el círculo del helipuerto,
aquello era algo bastante complejo, pero no había más opciones, así que nos
colocamos en posición y………

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